Por Redacción - 7 Octubre 2026
La atención minuciosa a las preferencias gastronómicas de la clientela se consolida como el eje vertebrador de la última propuesta culinaria de Domino’s Pizza en España. A partir de una investigación exhaustiva orientada a identificar áreas de mejora y nuevos horizontes de sabor, la compañía ha constatado una inclinación clara entre los aficionados a la pizza hacia perfiles lácteos de mayor complejidad organoléptica.
Como respuesta directa a este requerimiento, la marca refuerza su línea Deluxe integrando tres variedades queseras de notable arraigo y personalidad: Manchego con Denominación de Origen Protegida, Gorgonzola igualmente amparado por su sello de Denominación de Origen Protegida y el tradicional queso Raclette de origen alpino.
La calidad certificada como respuesta a la demanda popular
La inclusión de ingredientes con Denominación de Origen Protegida supone un paso adelante en la sofisticación de la carta de la enseña, otorgando a las elaboraciones un valor gastronómico avalado por estrictos estándares de procedencia y curación. Con la incorporación del queso Manchego D.O.P., la cadena rinde tributo a uno de los baluartes más representativos de la tradición quesera española, aportando un matiz firme, maduro e inconfundible que dialoga de forma equilibrada con las masas clásicas.
Por su parte, el Gorgonzola D.O.P. introduce esa cremosidad veteada tan característica del norte de Italia, capaz de elevar el perfil aromático mediante toques intensos y fundentes. Esta triada se completa con la versatilidad del Raclette, célebre por su excepcional capacidad de fundido y su textura untuosa, completando una oferta pensada para quienes buscan sensaciones más sofisticadas en cada bocado sin renunciar a la inmediatez característica del servicio a domicilio.
Esta evolución en el recetario responde a una voluntad de dotar a las pizzas de combinaciones genuinas, alejándose de las mezclas genéricas que durante décadas han dominado las opciones comerciales. La presencia de sellos de origen garantiza no solo el apego a procesos artesanales en la elaboración de la materia prima, sino también una trazabilidad intachable que añade confianza al momento del consumo.
Al situar estas piezas nobles como protagonistas indiscutibles de las creaciones, la firma demuestra que la cocina de entrega rápida puede incorporar referencias gastronómicas de primer nivel respetando los matices originales de cada elaboración láctea.
Repartidores convertidos en agentes de la escucha activa
Para comunicar este despliegue de producto, la compañía ha confiado en la agencia creativa Sra. Rushmore, con la colaboración de Havas PR en la amplificación de medios, concibiendo una narrativa publicitaria construida bajo el lema "Amantes del queso: os hemos escuchado". En lugar de apoyarse en discursos corporativos convencionales, la campaña abraza la comedia costumbrista y el absurdo al transformar a su propia flota de repartidores en una improvisada red de espionaje ciudadano.
Equipados con sus cascos y cajas térmicas habituales, estos mensajeros aparecen camuflados en situaciones domésticas y escenas cotidianas con el único propósito de interceptar confidencias, registrar conversaciones espontáneas y averiguar con precisión qué sabores anhelan degustar los consumidores en la intimidad de sus hogares.
La propuesta creativa funciona como una metáfora deliberadamente exagerada del rigor aplicado en los estudios de mercado previos, convirtiendo las fases técnicas de prospección y análisis de datos en un relato visual desenfadado y próximo. Al dotar a la figura del repartidor de esta doble identidad ficticia, la marca humaniza el vínculo cotidiano que mantiene con sus usuarios, proyectando una imagen de cercanía en la que cada entrega representa una oportunidad tangible de diálogo.
Esta parodia del espionaje convierte el compromiso de atención al cliente en un espectáculo narrativo coherente, donde la respuesta tangible a las peticiones del público no es otra que el horneado de las tres nuevas variedades gastronómicas.
Compromiso con la innovación en la mesa compartida
Desde el punto de vista directivo, la iniciativa refleja una metodología de trabajo donde la retroalimentación de la comunidad moldea directamente el catálogo comercial. Silvia Serrano, al frente de la dirección de Marketing de Domino's Pizza, destaca que la investigación inicial fue determinante para calibrar el grado de exigencia de los amantes del queso, permitiendo a la firma articular una respuesta materializada en ingredientes de primera categoría.
En sintonía con esta visión, César García, Chief Creative Officer de Sra. Rushmore, subraya que materializar la escucha activa de un modo tan literal y cómico ofreció la oportunidad idónea para construir un relato donde la complicidad con la audiencia resulta tan relevante como el producto final que llega a las mesas.
















