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Al igual que lo que sucede con el comportamiento de los usuarios, las estrategias de publicidad y marketing que llevan a cabo las marcas son variables. Ello se debe a que estas han de estar atentas a los movimientos que presentan sus potenciales clientes, para lo que hacen uso de la tecnología disponible a su alcance. Uno de los principales caminos que van a tomar, en este sentido, está marcado por la realidad virtual.

Es la principal conclusión a la que han llegado los participantes de un panel de la conferencia Ad Tech de San Francisco celebrada esta misma semana, quienes consideran que la realidad virtual se ha convertido en una posibilidad real para que los anunciantes alcances sus objetivos y sean capaces de llegar a los consumidores a través de mensajes comerciales concretos.

En este sentido, los participantes al evento destacaron las ventajas de la realidad virtual, de la que subrayaron los aportes que pueden llevar a cabo en torno a las estrategias de publicidad y marketing de las marcas a través de la información que los dispositivos de la realidad virtual pueden ofrecer sobre los usuarios. Un giro estratégico más fácil de alcanzar para estas a través de la penetración entre los consumidores de los teléfonos móviles.

Así, para Marc Simons,moderador del panel, existe una extensión de la realidad aumentada entre las agencias de marketing las cuales tienen como objetivo ser capaces de acceder a los clientes. Para ello, subraya, se han de desarrollar los dispositivos móviles como mecanismos a través de los cuales llegar a su público objetivo.

Un esfuerzo que se ha comenzado a llevar a cabo, como sostuvo otro de los participantes, Craig Dalton, director de DODOcase. Este directivo señaló que se trata de determinados smartphones, los cuales funcionan al igual que las soluciones de realidad aumentada desarrolladas por compañías como Google. Sin embargo, advierten que a pesar de que las marcas pueden experimentar los beneficios de esta tecnología, la misma todavía resulta demasiado costosa para llegar de manera masiva a las empresas.


Las pruebas de los anunciantes

No obstante, son diversas las empresas que están empezando a experimentar con esta nueva tecnología. Es el caso de la revista de moda Elle, que llevó a cabo el desarrollo de un diseño que incluye un componente de realidad virtual filmado por la firma, el cual fue lanzado a través la compañía de tecnología VR, quien desarrolló unos auriculares de realidad virtual para difundir el nuevo lanzamiento de la revista. Del mismo modo, el estudio de animación ReelFX, creador de la película de animación El libro de la vida, ha comenzado a filmar anuncios a través de una cámara 360 grados, los cuales está previsto que estén disponibles para auriculares de realidad virtual.

Así, y más allá de los anuncios, las marcas están comenzando a creer en el potencial de la realidad virtual y a crear experiencias de compra sumergidas a través de este tipo de tecnología. Ello se debe, en palabras de Valerie Carlson, director creativo de la agencia Sapien Nitro, a la plana evolución del comercio electrónico y la necesidad que las empresas tienen de potenciarlo, para lo que los publicistas recomiendan hacer uso de la realidad virtual, la cual ofrece a los usuarios una auténtica experiencia de cliente.

Lo que queda por hacer

Sin embargo, los presentes en este panel de expertos coincidieron en afirmar que todavía queda mucho camino por recorrer a la hora de implantar de manera generalizada la realidad virtual entre los anunciantes. En concreto, estos deben apostar por el desarrollo de unos mensajes publicitarios con un factor de molestia bajo para los consumidores, a los cuales los dispositivos de la realidad virtual se están adaptando.

De hecho, a pesar de que la realidad virtual está en pleno apogeo, para los expertos participantes en este evento el reto de los establecimientos pasa por plantearse un objetivo que va más allá de atraer a los clientes a las tiendas. Y es que el reto de los anunciantes consiste en plantear la realidad virtual como dispositivos a través de los cuales los consumidores pueden experimentar de manera personalizada, algo que en las tiendas físicas no le pueden ofrecer.