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En cualquier empresa el primer día de actividad es emocionante, con expectativas de futuro, con ganas por tener un primer cliente... Pero en retail además el primer día es "el gran día", el día de levantar la persiana y causar una gran impresión; y con la gestión adecuada pasará a la historia como el día, la semana o quizás el mes en el que tuvo el "efecto apertura".

Podría definir como efecto apertura a la actividad de negocio sin precedentes históricos (es su primer día) que se genera gracias a la expectación y desarrollo promocional que es capaz de construir la propia marca retail.

Más fácil para marcas potentes

Para las marcas famosas el efecto apertura casi "sale solo" ya que entre su fuerte presencia publicitaria o su impacto en la sociedad y el efecto boca-oreja hace que la población objetivo sepa perfectamente de antemano qué les aporta la nueva tienda. La marca no tiene que anunciar quién es, ya lo sabe todo el mundo.


La estrategia de apertura para una gran marca de gran distribución suele consistir en lo siguiente:

  • Fuerte plan de comunicación local con la fecha de apertura y principales ofertas de lanzamiento. Se le da un aire festivo del tipo "nos lo estabas pidiendo y por fin abrimos una tienda en tu ciudad"
  • Tener unas ofertas espectaculares los primeros días que faciliten el tráfico de visitas.
  • Disponer de mucho stock para poder vender el máximo.
  • Realizar actividades familiares para generar mayor impacto local: atracciones y juegos para niños, talleres formativos para clientes, demostraciones, etc.

¿Y si mi tienda es una PYME?

Se puede ser una tienda con una marca nueva, pequeña o sin alguna notoriedad y tener un gran efecto apertura. Pero realmente su preocupación no debe ser lo que ocurra ese día, semana o mes para marcar un record de ventas aislado, sino que su buen hacer y capacidad de ganar clientes consiga que ese record se supere constantemente.

No se trata de disponer de grandes medios, sino de tener la actitud necesaria para empezar a construir cierta expectación hacia tu apertura. Este momento de la apertura también debería estar recogido en el plan de negocio.

Diez acciones para conseguir una gran apertura con pocos recursos:

  • En cuanto se tenga el local comercial instala un gran cartel en la fachada que indique tu inicio de actividad: quién eres y qué vas a vender. Cuando sepas con toda seguridad la fecha también se indicará.
  • Es momento de contactar con prescriptores y colectivos que puedan ser potencialmente interesantes y hacerles partícipes de nuestra próxima apertura. Seguro que se alegran de que abra una tienda que responda a sus gustos/intereses/necesidades.
  • Tus vecinos más cercanos pueden ser tus mejores clientes. Prepara un díptico de presentación para buzonear o mejor aún entregar en mano puerta a puerta en tu calle o barrio. Además en ese díptico puedes incluir un cupón de descuento especial para los primeros días, exclusivo para tus vecinos. Cuidado con la persona que haga la entrega puerta a puerta, puesto que va a ser la primera imagen de tu nuevo comercio para muchas personas.
  • Estás haciendo importantes compras de stock para arrancar... ¡negocia algunos buenos productos a los mejores precios y no temas vender casi sin margen! Tener algún buen producto gancho como oferta de apertura puede ser una buena idea.
  • Hazte fuerte en redes sociales. Prácticamente desde que empiecen las obras o reformas de tu nuevo negocio debes estar presente en redes sociales, haciendo ruido y ganando seguidores que después podrán ser clientes. No temas a invertir en publicidad en Facebook, por muy poco dinero puedes conseguir grandes resultados. Además debes ir pensando en la importancia de extender tu tienda hacia el comercio electrónico, ese debe ser tu siguiente e inmediato paso necesario.
  • ¡Tu red de contactos más inmediata debe ser tu mayor red de embajadores! Todos tus familiares, amigos, conocidos y contactos deben saber cuándo vas a abrir, qué vas a vender y por qué tu tienda va a ser la mejor de la ciudad. Entusiásmales con tu energía y ellos harán el resto.
  • Selecciona a los mejores dependientes posibles. No es mejor vendedor el que más vende sino quién mejor vende. Busca en los candidatos las buenas cualidades en atención al cliente, ya que ésta debería ser una de tus señas de identidad.
  • Formación en ventas y producto: tu equipo de tienda tiene que estar perfectamente formado para que desde el primer día transmita los valores de tu marca, atienda al cliente con el criterio de excelencia que marques y sea un perfecto conocedor del producto. Seguro que tus proveedores te echarán una mano con formación de producto para ayudarte a vender más.
  • Anima y motiva a tu equipo para que cada venta sea la más importante del día y cada cliente se sienta el más importante del mundo. No se trata de recibir la primera visita de un cliente, sino de conseguir que vuelva.
  • Disfruta del comercio, del contacto con los clientes, de la satisfacción de ofrecer una solución a sus necesidades. Si tienes personas a tu cargo recuerda que eres como un espejo para ellos y tu valor de ejemplo es fundamental, tanto en cómo atiendes a tus clientes como en tu manera de moverte por la tienda. Es el momento de empezar a vender y fidelizar.

El coste de estas acciones es muy bajo, lo que se necesita es la actitud y las ganas de querer deslumbrar desde el primer día, sin complejos ni miedos a los grandes operadores. ¡Sólo hay una fecha de apertura y hay que ir a por todas!