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Ford podría apagar por completo la publicidad: su CEO cree que no la necesita 
El ejemplo de Tesla es la clave, porque sus costes medios por venta de cada coche son menores y están libres de anuncios 

Si hay una industria que tradicionalmente ha invertido mucho en anuncios y que se ha posicionado como una constante en las campañas publicitarias que persiguen a los consumidores, esa es la de la automoción. Sus anuncios han llegado a ser icónicos y sus campañas suelen estar entre las más recordadas. Casi cabría preguntarse si se pueden vender coches sin gastarse muchísimo dinero en anuncios.

¿Se puede? Tesla ha asentado toda su estrategia de posicionamiento de marca en eso. Así, Tesla sí hace marketing y tiene una estrategia muy perfilada, pero no gasta ni un euro en anuncios. Le ha cundido, como ha demostrado convirtiéndose en una marca de valoración milmillonaria y también en sus guerras contra las marcas tradicionales del sector, como su choque con Volkswagen.

La clave de su éxito ha estado en una mezcla de marketing viral, un CEO personaje y en venderse como objeto de deseo y marca innovadora (de hecho, los consumidores sienten que es la marca que inventó el coche eléctrico, cuando ya estaba más que inventado).

Ford ¿sin anuncios?

Ford podría ser la primera en experimentarlo. "No estoy convencido de que necesitemos publicidad pública", ha asegurado James Farley, el CEO de Ford, disparando todas las alarmas. Farley habla en serio, como recoge AdNews, y cree que los coches eléctricos no necesitan anuncios. Se venden solos y la industria no es capaz de seguir el ritmo de demanda. Incluso, en el camino hacia el consumidor, Ford podría pasar a un modelo de venta directa a través de ventas online.

La cuestión no es solo teórica: Ford ya no hace publicidad de uno de sus vehículos eléctricos en Estados Unidos. Mustang Mach-E ha vendido todo el stock y la compañía ha dejado de lanzar anuncios. Es por eso que su CEO afirma: "es temprano... pero no creo que necesitemos publicidad".

Sería un golpe de timón importante, porque Ford gasta unos 600 a 700 dólares en publicidad por vehículo que vende y unos 3.000 millones de dólares en anuncios al año. Según Farley, el modelo de Tesla ha sido su inspiración: es más rentable (a Tesla le cuesta una media de 2.000 dólares menos que a Ford vender cada coche, sumando los costes de distribución) y no tiene anuncios. Farley cree que gastan demasiado dinero en mantener el inventario, tener coches parados en los concesionarios y hacer anuncios, mientras que no gastan suficiente en la atención al cliente postventa.

La gran cuestión es si lo que a Tesla le ha cundido le puede funcionar a otras. La historia del éxito de Ford – toda su larga historia – ha estado vinculada a los anuncios. No es solo que Ford gaste cada año miles de millones de dólares en campañas, es que lo que puso sus coches en todas partes – empezando con sus orígenes y el modelo T – fue el lograr convertirlos en algo económicamente accesible pero también absolutamente deseable por parte de los consumidores. Creó para el ciudadano de a pie la necesidad de tener un vehículo propio y lo hizo con los anuncios.