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A la hora de acceder a un puesto de trabajo cada vez más candidatos son rechazados debido a su actividad en las redes sociales. Un reciente estudio de CareerBuilder pone de relieve la importancia de mostrar un comportamiento inadecuado en estos canales.

Según sus datos, cerca de la mitad de los reclutadores (43%) utiliza ahora las redes sociales para conocer más detalles de los aspirantes a ocupar un puesto en su empresa, por encima de la tasa registrada en 2013 (39%) y 2012 (36%).

Entre estos empleadores que revisan los perfiles sociales de sus candidatos, el 51% admite que la información obtenida le ha llevado a rechazar a dicho postulante. Una tasa que también ha crecido en los últimos años, desde el 43% registrado en 2013, o el 34% de 2012.

Aun hay más. El estudio muestra que, de las empresas que todavía no incluyen la investigación en las redes sociales como parte del proceso de selección, el 12% tiene previsto comenzar en breve. Asimismo, el hecho de que no acudan a las redes sociales en busca de información personal sobre los aspirantes no significa que no utilicen otras vías para ello. De hecho, el 45% utiliza para ello los motores de búsqueda, mientras que otro 12% revisa publicaciones de sus candidatos en portales de comentarios y recomendaciones, como pueden ser Yelp o Tripadvisor.

¿Por qué rechazan los reclutadores a los candidatos?

El estudio recoge los motivos que llevan a los empleadores a descartar a un aspirante, a raíz de su comportamiento en los Social Media. La causa más común es la aparición de fotografías en actitud impropia, o información inadecuada (46%). De otra parte, las demostraciones de abuso de alcohol, o consumo de drogas también son determinantes (41%).

Otro hecho que también se tiene muy en cuenta es el que los candidatos critiquen abiertamente a su anterior empresa, o sus compañeros de trabajo (36%).

Asimismo, hay detalles que evidencian las limitaciones del candidato, como son las deficiencias a la hora de comunicar y expresarse correctamente (32%), comentarios discriminatorios y homófobos (28%), el hecho de mentir sobre las cualidades recogidas en el currículum (25%), o el que el candidato comparta información confidencial sobre su anterior trabajo (24%).

¿Pueden las redes sociales reforzar la candidatura de estos postulantes?

El estudio indica que la actividad en las redes sociales también puede beneficiar a los futuros empleados y determinar su contratación. Un 33% de los reclutadores confirmó que la información obtenida sobre estos candidatos le sirvió para decantar la balanza en su favor; mientras que, en el 23% de los casos, fue determinante.

Las razones que arguyen estos responsables de selección de personal es que el perfil social les causó una buena impresión (46%), les permitió confirmar la veracidad de la información aportada en el currículum (45%), transmitió una imagen de profesionalidad (43%) y que demostró habilidades comunicativas y sociales por parte del futuro empleado (40%).

Por tanto, nos guste o no, las redes sociales son un reflejo de nuestra personalidad. A través de ellas transmitimos nuestras cualidades, inquietudes y forma de ser. Un reflejo que no siempre muestra nuestro lado positivo, y eso es lo que debemos cuidar, con el fin de no perder oportunidades de trabajo, a causa de un comentario inapropiado, o una foto inadecuada que nos delata públicamente.