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Twitter y Google acaban de llegar a un acuerdo que llevará a los tuits a los resultados de búsqueda del buscador. La red social dará acceso a Google a sus datos y al buscador le resultará así más sencillo indexar los contenidos que se publican en la primera.

El acuerdo ha sido filtrado por fuentes cercanas a Bloomberg (y también después a The Wall Street Journal) y es en cierto modo una reedición del acuerdo que mantuvieron las dos compañías entre 2009 y 2011. Durante ese tiempo, Google tenía acceso directo a los contenidos de Twitter, que aparecían por tanto en sus resultados de búsquedas. El acuerdo se rompió cuando Google lanzó al mercado Google + y se concentró en intentar entrar de forma directa en el mercado de las redes sociales y no haciéndolo a través de otros.

Además, las dos compañías se mostraban en desacuerdo en algunos puntos básicos. Twitter no estaba recibiendo el tráfico que esperaba de Google a pesar de que la información de la red social aparecía integrada en los resultados de búsqueda (y, como recuerda el Journal, tampoco estaba consiguiendo más altas de usuarios o cambios para bien en el terreno de los ingresos) y la red social y Google tampoco estaban de acuerdo en cómo debían ser integrados los contenidos y en cómo Google podía usar todos los datos a los que el acuerdo le daba acceso.

No se sabe aún cómo solucionan esos problemas las nuevas condiciones del acuerdo, aunque lo cierto es que Twitter dará ahora acceso directo (otra vez) a Google a sus contenidos. Google no tendrá que usar su robot para escanear lo que está pasando en Twitter (como hace en general con la red) sino que tendrá acceso directo a los datos que esta genera.

El acuerdo, como apuntan en Bloomberg, está muy ligado a la estrategia que Dick Costolo, el CEO de Twitter, está marcando para hacer que la red social consiga mejores resultados. Por una parte, con este acuerdo, conseguirá uno de los temas en los que Twitter está trabajando más duramente en los últimos meses, que es el de hacer que los contenidos que se publican en la red social sean más visibles. Por otra, estará de forma indirecta haciendo que crezca la audiencia de la red social y con ello (conclusión lógica) incentivando los ingresos por publicidad. Si hay más personas viendo sus contenidos, habrá más personas viendo sus anuncios.

No se sabe cómo Google pagará a Twitter el poder acceder a esta información, aunque la rumorología apunta a que la compensación llegará vía acuerdo de licencias.

Google y Twitter, ¿compra clara?

La colaboración entre una y otra es además una punta más en el continuo runrún que une a las dos compañías. Los rumores que señalan que Google está interesado en comprar Twitter son una constante en el mundo de las nuevas tecnologías. Se puede, de hecho, remontar a 2009, cuando empezó el primer acuerdo de colaboración entre una firma y otra, para encontrar las primeras filtraciones que apuntaban que Google estaba pensando en comprar la red social. Esas filtraciones de antaño apuntaban a que Google iba a pagar 250 millones de dólares por la red social.

Los últimos rumores son aún mucho más recientes y se remontan al pasado mes de enero, cuando volvieron a aflorar con fuerza. Google hubiese tenido que pagar entonces unos 40.000 millones de dólares por hacerse con la compañía (estaba valorada en ese momento en unos 35.000 millones de dólares en bolsa, pero como indican en VentureBeat la cifra de puja tendría que ir un poco más arriba para tener éxito en la compra).

¿Qué significa lo que sí han hecho?

Google no compró Twitter y es posible que no lo haga (al fin y al cabo, su mayor compra hecha hasta ahora, la no muy exitosa adquisición de Motorola, se quedó en 12.500 millones de dólares, muy por detrás de lo que podría costar Twitter), aunque el acuerdo que han establecido las dos compañías sí tiene ya ciertas consecuencias. Los tuits empezarán a aparecer en los resultados de búsqueda durante el primer semestre de este mismo año (es decir, de aquí a junio).

Puede que Twitter consiga, como espera, más audiencia para sus contenidos, aunque lo cierto es que habría que ver cómo reciben los consumidores esta nueva situación. Twitter, cierto es, ofrece a los consumidores la posibilidad de convertir sus perfiles en algo acotado, que solo pueden ver quienes ellos consideran que deberían verlo, pero lo cierto es que pocas personas escogen esta posibilidad. Aunque el hecho de que Google vaya a indexar de forma más clara y sencilla lo que pueden estar diciendo, dará una mayor visibilidad a sus palabras y posiblemente una más amplia de la que ellos consideraban en su momento.

Para las cuentas corporativas, en cambio, este movimiento de la red social y el buscador podría hacer que sus perfiles sean mucho más visibles y que sus palabras lleguen a muchos más consumidores si saben jugar bien sus cartas. Además, si ya Google tenía muy en cuenta lo que pasaba en social media a la hora de establecer sus resultados de búsqueda, es de esperar que Twitter adquiera ahora un mayor peso en cuestiones de SEO.