Cubano. PhD. Profesor. Consultor gerencial/académico/marca personal. Investigador. Escribe y comunica...
PuroMarketing

Mis estudiantes de Comportamiento Organizacional (disciplina que imparto a nivel de grado hace muchos años) suelen preguntarme mis valoraciones sobre las características personales y profesionales de los seres humanos que son protagonistas de los casos de estudio que utilizo en clases, actividades prácticas y exámenes (generalmente gerentes y/o líderes reales, inventados o mixtos). Y en tales momentos, siempre prefiero guiarles y estimularles a construir por sí mismos sus propias valoraciones (de modo que comiencen a analizar y valorar marcas personales, aunque solo sean aproximaciones parciales), antes que decirles las mías. Porque a fin de cuentas, se están preparando para ejercer profesiones de perfiles cambiantes (algunas ya en declive o urgidas de profundos rediseños) en un mundo cada día más competitivo, en el cual no tendrán ni el libro ni al profe disponibles para que les ayuden a identificar quién, qué, cómo o porqué en tiempo y espacio real, ni tampoco para recomendarles uno u otro curso de acción con la velocidad de respuesta que han de requerir en la mayoría de casos (vivimos en un mundo que anda y cambia muy rápido).

Esto implica que ellos tendrán que depender esencialmente de sus propias y diversas competencias, una de las cuales deberá ser indefectiblemente la capacidad de desaprender y reaprender de forma sistemática, en virtud de los cambios contextuales; por ende, deberán desarrollarla a un nivel que les asegure suficiencia, y desde ella, efectividad, en un contexto donde la única constante será cada vez más el cambio. Hablo de un proceso de profesionalización permanente que marcará su devenir como profesionales, e inevitablemente definirá su marca personal desde condiciones como la flexibilidad, la adaptabilidad y la capacidad de autorrenovación. De lo contrario, nada les podrá asegurar resultados positivos.

En el caso de los grupos que atiendo desde 2012 a la fecha, hablo de personas que recién nacían o venían en camino (algunos no eran "ni siguiera piropos", como dicen por acá) cuando Tom Peters publicó el famoso artículo que nos trajo a la revolución del personal branding, y que por lo general han leído y escuchado muy poco al respecto; pero que van incorporando, sobre todo a partir de las visibles y crecientes dificultades del mercado laboral, la enorme importancia de diferenciarse y comunicar tal diferencia desde muy temprano. Por lo general, me preguntan cosas relativas al nivel profesional (en el sentido académico -titulaciones- y también en lo atinente al desempeño y resultados), y a las capacidades humanas de índole social-relacional. Y es que, entre la docencia que reciben, los textos que revisan, las noticias que a diario les informan sobre las realidades del entorno y especialmente del mercado, y los análisis que hacen de sus propias situaciones a nivel familiar y personal, han ido captando claramente el mensaje de que, si quieren lograr una inserción efectiva en el mundo laboral al graduarse, o tener la oportunidad de emprender con éxito, necesitan profesionalizarse en todos los sentidos, no sólo en lo académico, sino (y sobre todo) en cuanto a la efectividad de su desempeño y resultados, y en sus competencias relacionales y comunicacionales.

Al respecto, suelo recomendar que todo el que pueda estudiar y trabajar simultáneamente en algo relacionado con lo que estudia, que lo haga. Nada forma tanto a personas en formación, ni contribuye tanto al desarrollo de su marca personal, como poder aplicar en tiempo y espacio real los conceptos al contexto, sacar sus propias conclusiones, ir constatando lo que les funciona y lo que no, ir generando y validando soluciones propias a los problemas que enfrentan, y con base en todo ello, ir configurando su propio perfil como profesionales, identificando sus mejores competencias (esas que los diferencian y destacan del pelotón), y creando un estilo propio de ser y hacer la profesión que estudian y ejercen, y de darse a conocer al mundo. En otras palabras, gestionar su marca personal profesional combinando el aula con la actividad laboral.

Sería excelente que las universidades fueran incorporando estos temas a los programas de grado. La inmensa mayoría de las (todavía muy pocas) acciones formativas en personal branding, están siendo impartidas en postgrado y educación continua. Y mayormente, se está ignorando a los futuros egresados que llegarán al mundo laboral con un título universitario y sin la menor idea de lo que es marca personal; es más, sin siquiera saber que tienen una, que son una, y que deben gestionarla desde el primer día.

Pero una vez graduados, ya empleados o emprendiendo, ¿qué debe suceder?

Es importante distinguir entre egresado o graduado universitario, y profesional. Los títulos acreditan profesiones, pero no generan profesionalidad; esta la asegura el desempeño con aprendizaje permanente y resultados tangibles. Y un egresado necesita profesionalizarse de forma permanente como parte de la gestión de su marca personal.

La profesionalización permanente es una necesidad ineludible del desarrollo en tiempos de constante cambio e inestabilidad creciente. Y del mismo modo en que se desarrollan las competencias técnicas o tecnológicas de la profesión, debe hacerse con la marca personal. Alguien que egresa de una universidad, u otro tipo y nivel de formación profesionalizante, necesita ser capaz de integrar y comunicar lo que es, lo que sabe, quiere y puede hacer, lo que realmente hace y lo que efectivamente logra, en un perfil que le pueda posicionar competitivamente y crearle un espacio en el mercado, que pueda ser sostenible en el tiempo y garantizarle su posibilidad de agregar valor de forma progresiva.

Siendo así, este egresado no debería nunca esperar que la formación caiga del cielo, o que su empresa le envíe a formarse, o que su familia le pague los cursos. Aunque inicie con opciones gratuitas (que abundan, por ejemplo, en Internet) debe comenzar inmediatamente. Y la mejor inversión de tiempo y esfuerzo (y de dinero, en cuanto pueda) que le toca hacer, es precisamente en personal branding. Primero, porque lo requiere con urgencia y generalmente no lo ha estudiado en la carrera; y segundo, porque gestionar con efectividad su marca personal le permitirá aplicar todo aquello que requiere para asegurar a un nivel razonable su posicionamiento profesional en el mercado, desde el autoconocimiento y el autodiagnóstico sistemático hasta la investigación proactiva del entorno, desde la identificación de las fortalezas propias y las brechas de competencia hasta los enfoques y estrategias para la mejora continua, desde la comunicación social hasta la mercadotecnia personal, y un largo etc.

Una pregunta, para ir cerrando el punto. ¿Cuántos excelentes profesionales conocemos que son perfectos desconocidos en su mercado, porque no han logrado dar forma a su marca personal y comunicarla como deberían? ¿O dicho de otro modo, porque nunca han hecho y no saben hacer personal branding, y debido a ello, no han logrado ser empleados en los espacios en que más valor podrían aportar, ni han conseguido la notoriedad ni generado la credibilidad necesaria para captar fondos imprescindibles para emprender?

Y finalmente, me atrevo a llegar un poco más lejos: ¿Qué tan perdurable y sostenible estratégicamente es una profesión cuyos representantes no son capaces de gestionar con efectividad sus marcas personales? ¿Qué tan lejos estará de la obsolescencia? En el futuro, el verdadero valor de un profesional no deberá basarse sólo en lo que sabe y sabe hacer, y en el valor que potencialmente puede aportar en el ejercicio de su profesión, sino en la forma en que logra crear, desarrollar y comunicar su marca personal, colocarse y posicionarse en el mercado, agregar valor y ser competitivo de forma sostenible en el tiempo. Porque se hace, gestiona, desarrolla, capitaliza y rentabiliza una marca personal desde el valor agregado al mercado y a la sociedad a partir de lo que uno es, hace y logra, y no mediante un diploma colgado en la pared.

  • Tags
  • Cubano. PhD. Profesor. Consultor gerencial/académico/marca personal. Investigador. Escribe y comunica...