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Estas experiencias fueron, como tantas otras cosas, daños colaterales de la pandemia 

Uno de los puntos calientes en las estrategias de marketing de antes de la crisis causada por la pandemia era el marketing multisensorial. Los marketeros llevaban años usando elementos como el marketing aromático, que vía estímulos olfativos impactaba en los consumidores, pero estaban asumiendo que, para lograr los mejores resultados, necesitaban jugar no con uno sino con varios sentidos.

Las empresas creaban así experiencias que se vivían con los cinco sentidos. Luego, por supuesto, llegó la crisis del coronavirus, todo se paró y los marketeros tuvieron que ponerse a gestionar otras cosas y otras preocupaciones.

Pero ahora que la crisis empieza a remitir - o no, pero los consumidores ya no están dispuestos a seguir igual que antes - los marketeros están retomando aquellos elementos clave de antes. Las experiencias y los eventos de marca están volviendo y también lo va a hacer el marketing multisensorial. Es ya una de las previsiones fuertes para el futuro inmediato.

El último estudio sobre la cuestión, una investigación global realizada por Isobar, apunta que los marketeros ya están volviendo a centrar su atención en el marketing sensorial como elemento para diferenciarse frente a la competencia. Un 86% de los encuestados ya asegura que está considerándolo, como también lo hace con experiencias en entornos físicos.

Un retorno de lo sensorial

Así, por ejemplo, el 36% de los encuestados espera ya que sus agencias les ofrezcan acciones diseñadas para un mundo multisensorial y que, por tanto, sus profesionales cuenten con las habilidades necesarias para hacerlo. Las marcas ya están trabajando en experiencias inmersivas y que se pueden "vivir", lo que lleva a una reinvención del uso de los estímulos para los cinco sentidos.

Como le explica una marketera a AdWeek, el medio que recoge estas cifras, durante la pandemia las marcas no tuvieron más remedio que redefinir lo que era la distancia. Ahora, sin embargo, se puede volver a posiciones distintas.

Eso sí, el marketing multisensorial no implica únicamente trabajar en lo físico y tangible. La transformación digital que trajo la pandemia abrió nuevos mundos y no se van a abandonar. Los marketeros también quieren seguir trabajando con eventos híbridos o con entornos digitales. Lo que hay que apostar es por la creatividad y la innovación para crear también allí estas experiencias.

Por qué importa el marketing sensorial

Y, al final, todo esto debe llevar a recordar qué es lo que hace que el marketing multisensorial funcione tan bien y conecte con los consumidores. Su potencial éxito viene marcado por el hecho de que llama más la atención de los consumidores, ya que sorprende y rompe con lo común.

Igualmente, es más fácil que cuaje en la memoria. Los mensajes olfativos son más fáciles de recordar, por poner un ejemplo, porque nuestro cerebro los procesa sin que nos demos cuenta.

De hecho, los olores son un potentísimo activo, porque suelen también conectar a las marcas y lo que nos transmiten con información que ya tenemos entre nuestros recuerdos. Diferentes estudios han demostrado cómo ciertos olores ayudan a vender más - ocurre con la vainilla - porque al consumidor lo conectan con su infancia y la sensación de seguridad.