SEO y Posicionamiento
¿Están rotas las búsquedas de internet? Por qué es un problema importante para la estrategia de SEO 
Si al consumidor le resulta cada vez más difícil encontrar lo que busca, desarrollar una estrategia de posicionamiento web es cada vez más complejo
Publicado por Redacción

Las búsquedas online son una de las vías que los consumidores siguen para descubrir productos - a pesar de todo lo que se haya pronosticado en los últimos años - y, por tanto, una que los marketeros siguen empleando para posicionar marcas y productos. Por ello, comprender cómo funcionan las búsquedas y qué se debe hacer para aparecer en las mejores posiciones es una obsesión en marketing digital. La estrategia de SEO y posicionamiento web es un elemento distintivo y destacado.

Hasta no hace mucho, trabajar el SEO implicaba conocer qué era lo que Google quería y cómo posicionar a la web propia en el punto exacto que premiaría el algoritmo. En los últimos años, se han multiplicado los espacios en los que se hacen búsquedas (hay que trabajar para posicionarse bien en YouTube o en Amazon), pero también han ido apareciendo nuevos formatos de búsquedas.

Las búsquedas de audio requieren otra cosa y las por imágenes otra totalmente distinta, lo que hace que el trabajo de los marketeros se dispare y que sus preocupaciones crezcan. ¿Pero, y si más allá de preguntarse qué será el nuevo canal de búsqueda de moda, lo que toca es preguntarse si las búsquedas en internet en general están rotas?

Muchos son quienes lo han vivido como usuarios. Ahí está la frustración de intentar encontrar un producto en Amazon y que no aparezca o la más habitual de intentar volver a localizar en la red social de turno el vídeo o el meme divertido que acabas de mencionar y encontrarse con la frustración de no lograrlo.

Demasiados contenidos, demasiados fallos

"El crecimiento es tan rápido que la tecnología va por detrás del volumen de información que generamos", le explicaba María Rodríguez-Rabadán, directora ejecutiva del Máster en Comunicación Transmedia y Máster en Comunicación y Visualización de Datos de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) a El País, justo respondiendo a esa pregunta de por qué no somos capaces de encontrar el meme que vimos hace un rato.

El hecho de que cada vez se produzca más contenido, sumado a que todo se ha hecho mucho más amplio y diverso hacen que encontrar lo que interesa sea más difícil. Como explican diferentes expertos a ese diario, en las búsquedas online confluyen la infoxificación y el hecho de que el diseño de la organización de contenidos se ha vuelto cada vez menos práctico.

El problema afecta ya a todos y cada uno de los servicios de internet, como apunta por su parte un análisis de Insider. Localizar un mail en Gmail es una pesadilla, pero también en ocasiones lo es usar Google Maps o Apple Maps llenos como están de basura informativa. Si buscas algo en Amazon es probable que antes que el producto que quieres aparezcan lo que parecen millones de productos que no son los deseados.

Las redes sociales no son mejores. Buscar cosas en Instagram es imposible y, aunque Twitter permite las búsquedas, sus resultados dejan mucho que desear. Dado que nuestras búsquedas online han sustituido a nuestra memoria, apuntan en el análisis, esto se ha convertido en un serio problema.

Esperamos siempre a Google

Las búsquedas en Google - las de siempre - funcionan y funcionaron en el pasado. Sin embargo, cuando se intenta replicar la experiencia de búsqueda a otros entornos y con otros puntos de partida, todo colapsa y no se logran resultados. El tipo de datos del que se parte es, en parte, la clave, porque hacen que perfilar resultados sea más difícil.

Pero, además, y como le explican los especialistas en búsqueda a Insider, dado que Google es el buscador dominante y omnipresente, los internautas se han acostumbrado a buscar como en Google. Cada vez que se enfrentan a un buscador lo hacen usando el mismo tipo de patrón de comportamiento que emplean en Google, por mucho que en esos nuevos espacios no funcione.

"Cuando la gente desarrolla esos hábitos y luego va a otro lado esperando que el sistema sea igual de efectivo, a menudo acaban decepcionados", explica al medio estadounidense Chirag Shah, de la Universidad de Washington.

Para estas empresas, esto es un problema, como demuestra lo que está ocurriendo con las plataformas de streaming y las quejas de los usuarios por sus experiencias de uso. Ahora que Netflix está perdiendo usuarios los analistas señalan que esa puede ser una de las grandes razones. No es que no haya contenidos atractivos que los usuarios estén dispuestos a pagar, es que no son capaces de encontrarlos y se frustran.

Publicado por Redacción

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