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Las fronteras entre sociedad y vida privada se hacen difusas al tiempo que buscamos lo más cercano

Los cambios culturales no son únicamente material para el trabajo en sociología o para los análisis de patrones poblacionales. También lo son, como han ido demostrando múltiples estudios, piezas clave para entender qué quieren los consumidores y qué esperan de las marcas.

El último de esos estudios ha sido uno de Backslash, una de las unidades de TBWAWorldwide, que ha lanzado un análisis sobre los cambios culturales que se están produciendo ahora mismo y que cambiarán en el futuro próximo cómo los consumidores se relacionan con las marcas y con sus productos. Como explican en Warc, que ha recogido las líneas maestras de esos cambios en un análisis, comprender hacia dónde va la cultura colectiva resulta crucial para asegurar la supervivencia de la marca y para responder a las necesidades de los consumidores.

La cultura es, al fin y al cabo, un elemento vivo, dinámico, que vive ajustes y modificaciones. Para crecer como marcas, recuerdan, es importante comprender no solo el impacto de los cambios culturales macro, sino también de los micro. Las nuevas tendencias cambian cómo se comportan los consumidores y crean nuevas oportunidades en marketing, estrategia de posicionamiento o desarrollo de producto.

A nivel general y global, las tendencias que afectarán de modo transversal al consumo serán las siguientes.

Los debates sobre el cuerpo

Así lo llaman en el análisis. Básicamente consiste en convertir en una cuestión pública, debatida entre muchos, lo que hasta ahora era algo privado, como el qué hacemos con nuestro propio cuerpo, nuestros propios hábitos o nuestras decisiones de vida.

Como señalan, cuestiones como plantearse o no hacerse vegano o tener o no hijos han dejado de ser una cuestión personal y a ser debatidas como una cuestión social. Todo se debate desde el prisma entre la libertad de elección y la responsabilidad social.

El retorno de las raíces

O lo que es lo mismo: los consumidores vuelven a la esencia, a lo próximo y cercano. Se está produciendo un cambio en los paradigmas de consumo en esa dirección, que se ve en la tendencia al alza a comprar productos locales

Nadie es perfecto

Como señalan en las conclusiones del análisis, aspirar a la perfección se ha pasado de moda. Aunque pueda parecer mentira por el tirón que ha tenido Instagram en los últimos años, la tendencia muestra que la sociedad se está cansando de los estándares de belleza, las fotos perfectas y los acabados de profesional.

Por ello, está creciendo una actitud alternativa y una visión completamente diferente de cómo son o deben ser las cosas. O lo que es lo mismo: uno es como es y no va a pedir perdón por ello.

Hedonismo sano

La industria de la salud y la del wellness se cruzan y se unen. Todo nos tiene que hacer sentir mejor a todos los sentidos. Para las marcas, esto implica que casi sin que importe a qué se dedican tienen que vender el hacerte sentir mejor.

La búsqueda de la estabilidad

Este punto es especialmente importante para las empresas. El cambio cultural estará en la migración del modelo con el que se arrancó el siglo XXI, ese del imperio del entrepreneur y lo de que poco importa empezar veinte veces, a uno en el que lo que importa es la estabilidad. La cultura startup, aseguran, se difumina.

La cancelación de la cancelación

Una palabra de moda en la última década, la de cancelación, capturaba la esencia de que los consumidores habían dejado de dar oportunidades. Si alguien hacia algo considerado malo, se "cancelaba". Por ejemplo, para una marca, eso suponía que los consumidores dejasen de comprar sus productos. Sin embargo, la cancelación absoluta va a dejar paso, aseguran, a un mayor debate y no tanto a una cancelación directa.