15 aviones dejarán de volar, un 20% se reducirá la red comercial y 1.100 puestos de trabajo menos. Ésta es la noticia que encontrábamos recientemente en la prensa, acerca de la respuesta que Spanair ha dado ante el encarecimiento del petróleo en un 100% y la vuelta a las tasas de inflación de los años ochenta. Todos somos conscientes que la economía no pasa por sus mejores momentos, pero no podemos justificar nuestros malos resultados por ello e imputar únicamente a la situación del mercado los resultados.
Spanair es sólo un ejemplo del conjunto de empresas que durante la época de bonanza ha estado en parte ajena a los beneficios de operar bajo una óptica de
Marketing Estratégico, y claro está, cuando llega la época de vacas flacas, con un sutil movimiento se transforman en sastres y con la tijera en la mano cortan presupuestos, dispositivos y equipo humano. Esa no es la solución.
Una empresa que no ha centrado su estrategia bajo los
principios propios del marketing, no puede esperar resultados óptimos, y menos en época de crisis. La percepción de los servicios prestados, por parte de los clientes, es vital para el buen posicionamiento de la empresa en el mercado. Cuando la voz de los mismos no suele ser escuchada, cuando no se realizan estrategias de cliente, cuando en definitiva utilizan el
Marketing como una herramienta de posición únicamente y no como un plan de gestión... que no se lleven las manos a la cabeza y tiren balones fuera. La crisis está ahí fuera, pero dentro estás tú y tu estrategia.
Todo esto me lleva a reflexionar y pensar que el trabajo de los profesionales del Marketing Estratégico sigue siendo un gran desconocido en este país. El Marketing no pretende determinar el futuro, sino proporcionar herramientas de trabajo para gestionarlo. No elimina las incertidumbres, pero ayuda a reducirlas y a convivir con ellas. Un Plan Estratégico de Marketing es más que acciones puntuales de ventas, publicidad y promociones, es una forma eficaz de posicionar el producto o servicio en el mercado, tal y como lo quiere el cliente.
En definitiva, y por favor, dejen a un lado las tijeras y refuercen bien las costuras de su empresa en épocas de bonanza, que las malas puntadas terminan pasando factura, como el mercado.
RAFAEL MUÑIZ es director general de
RMG, Profesor de Marketing de CEF y miembro de los
TOP TEN Strategic Marketing Spain
Los aviones no se quedan en el suelo por una falta de marketing estratégico...
Aún cuando certifico 100% las reflexiones de Rafael sobre la importancia del planeamiento estratégico de marketing y el poco caso que le hacen la mayoría de las empresas, sobre todo en épocas de bonanza, en honor a la verdad tengo que decir, que los 15 aviones de Spanair que no volarán o los cientos más de otras compañías en todo el mundo, que se quedarán en tierra una vez finalice la temporada (SAS, Iberia, Alitalia, British, ...), no es por que no tengan en cuenta su Marketing Estratégico.
Al contrario, el precio del petróleo, va a dejar en tierra aviones viejos cómo los MD cuyos consumos de queroseno (es el fuel de aviación), son un 30% más altos que los de sus homólogos más modernos Airbus 320. Y a casi 200$ el barril de crudo, con un vuelos de temporada baja que no llenan no hay estructura de costes y marketing que lo resista.
Y repito, certifico 100% la reflexiones sobre el marketing estratégico de Rafael, pero en este caso la analogía utilizada, en defensa de Spanair quien pienso tiene un marketing acertado - aunque no infalible ¡claro! -, no ha sido la más acertada para introducir el concepto.
Un saludo
Roberto R. Cerrada
19-07-2008 Por Exploradornic
Como Mercadólogo tampoco estoy de acuerdo con el articulo en cuestión, aun cuando el marketing sea una de las más importantes funciones para una organización, cuando el aumento en las materias primas impacta fuertemente en tus gastos de producción y reduce tus margenes de utilidad (y no logras trasladar los incrementos a los consumidores y realizar tus mercancías), entonces, esperar que el marketing estratégico abarate tu producción y te haga competitivo en el mercado es una tarea difícil.
El marketing estratégico puede ayudarte a encontrar los diferentes productos-mercados donde seas competitivo, donde una empresa pueda ocupar una posición y defenderla, no obstante, si no tienes las economías de escala en producción, comercialización y distribución que la industria requiere, las posibilidades de permanencia en el mercado son reducidas. El marketing estratégico no es magia, y no puede crear una demanda donde no existe, en especial si tu oferta no es buena.