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Un estudio asegura que han cubierto lo perdido por la ausencia de contacto cara a cara con los social media 
¿Se han vuelto las empresas y pymes más dependientes de las redes sociales por culpa de la crisis del coronavirus? 

El otro día me pregunté si uno de mis pequeños restaurantes favoritos seguiría operando a pesar del cierre de la hostelería con comida para llevar. Así que saqué mi móvil, abrí la app de una red social y miré qué contaban en su perfil. Lo mismo había hecho no hacía tanto con una tienda, para confirmar qué horarios estaban manteniendo ahora que tenían que cerrar a las seis de la tarde.

Y casi se podría decir que esta ha sido la tónica dominante en los últimos meses en mi relación con muchísimos pequeños negocios. Para saber qué ocurre con ellos y qué hacen mientras las normas de lo que se puede hacer y lo que no cambian, echo mano de sus perfiles en redes sociales.

Por supuesto, ese comportamiento no es una excepción. Casi se podría decir que es la tónica. Desde que en marzo del año pasado arrancó el confinamiento y muchas pequeñas empresas tuvieron que bajar la reja, las redes sociales se han convertido en una plataforma emergente que emplean para vender, conectar con sus consumidores o recordarles datos importantes sobre su operativa diaria.

La crisis del coronavirus ha tenido efectos directos a muchos niveles sobre las pymes. Para muchas, la crisis y sus consecuencias ha hecho que su día a día sea mucho más complicado. Para otras, ha sido el empujón definitivo hacia la digitalización. Para muchas, sea como sea, la crisis las ha convertido en mucho más dependientes de lo que internet les ofrece. La gran pregunta es si se han vuelto todavía más dependientes de las redes sociales, el social media marketing y, por todo ello, más vulnerables a los cambios que los social media pueden hacer en sus algoritmos.

El paso del tiempo dirá qué ha pasado con las pymes, las redes sociales y sus consecuencias, aunque ahora están empezando a aparecer estudios de nicho que abordan ciertos matices de la cuestión. Uno es el que se acaba de publicar en el International Business Review, realizado por investigadores europeos que han analizado la relación entre redes sociales y ventas internacionales y las pymes en los tiempos del coronavirus.

Sus conclusiones dejan claro que en el último año las pymes se han vuelto mucho más dependientes de las herramientas de social media.

Las redes sociales cubren el cara a cara perdido

"Durante la pandemia del covid-19, las pequeñas y medianas empresas se han vuelto más dependientes de las herramientas de redes sociales para llegar a sus potenciales clientes y consumidores dispersos de forma internacional", asegura Sara Fraccastoro, de la universidad del Este de Finlandia y líder de la investigación. Las redes sociales, apunta, han servido para cubrir lo que los límites al contacto cara a cara han eliminado.

Las redes sociales han funcionado durante el período como el elemento para captar a nuevos potenciales clientes y seguir manteniendo el vínculo con los consumidores, mientras se pasaba la comunicación a otros canales de relación con el consumidor una vez hecha la compra.

Eso sí, las conclusiones de la investigación apuntan que para que este uso de las redes sociales funcione hay que tener en cuenta todos aquellos elementos que pueden funcionar como barrera - desde la distancia a los recursos tecnológicos pasando por elemento culturales - a la hora de establecer la estrategia.