Por Redacción - 24 Febrero 2026
LinkedIn ha presentado la segunda edición de su informe Habilidades en Auge 2026, una radiografía detallada de las competencias que están ganando peso en el mercado laboral español en un contexto de transformación acelerada. El estudio parte de un dato revelador: el 38% de las habilidades necesarias para desempeñar un puesto de trabajo cambiaron a nivel global entre 2016 y 2023, y las previsiones apuntan a que esta cifra podría alcanzar el 70% en 2030 como consecuencia directa del avance de la inteligencia artificial. En este escenario de redefinición profesional constante, la plataforma identifica cuáles son las capacidades que más rápido crecen y en cuáles conviene invertir para mantener y reforzar la empleabilidad.
El informe, elaborado por el equipo de LinkedIn Noticias España a partir de datos internos de la plataforma, no solo clasifica las habilidades con mayor crecimiento en términos generales, sino que también desciende al detalle de funciones específicas como administración, ventas, desarrollo de negocio, educación, ingeniería, comunicación, tecnologías de la información, recursos humanos, finanzas y marketing.
El análisis confirma que la inteligencia artificial, la IA generativa y las aplicaciones basadas en grandes modelos de lenguaje se consolidan como competencias transversales, presentes en prácticamente todas las áreas de actividad. Sin embargo, el estudio también evidencia que cada función mantiene habilidades diferenciales que siguen siendo críticas y que, combinadas con la tecnología, marcan la diferencia en la propuesta de valor de los profesionales.
Virginia Collera, responsable de LinkedIn Noticias España y América Latina, subraya que el objetivo del ranking es aportar claridad en un entorno laboral cada vez más complejo y competitivo. Según explica, la inteligencia artificial ya no es un conocimiento reservado a perfiles técnicos, sino una competencia que impregna áreas tan diversas como ingeniería, recursos humanos o finanzas. No obstante, advierte que la adopción tecnológica debe ir acompañada de una apuesta decidida por el desarrollo continuo de habilidades específicas y estratégicas para evitar la obsolescencia profesional y garantizar la capacidad de adaptación.
La clasificación general agrupa las habilidades en diez grandes categorías que reflejan las prioridades actuales de las organizaciones.
Junto al bloque de inteligencia artificial y aplicaciones LLM, destacan las competencias relacionadas con datos, analítica avanzada y toma de decisiones basada en insights, cada vez más relevantes en entornos orientados a resultados. También ganan protagonismo las capacidades vinculadas al crecimiento comercial y la generación de ingresos, el marketing digital y la estrategia de marca, así como el liderazgo estratégico y la gestión de stakeholders, elementos clave en estructuras empresariales más horizontales y colaborativas.
El informe pone igualmente el foco en la colaboración transversal y el trabajo en equipos multidisciplinares, en línea con modelos organizativos más ágiles, así como en la gestión, la gestión del riesgo y el cumplimiento normativo, ámbitos especialmente sensibles en sectores regulados y en ecosistemas digitales. A ello se suman las competencias relacionadas con la educación y el desarrollo del talento, la gestión de producto y la entrega de soluciones técnicas, y el dominio de tecnologías emergentes e innovación, confirmando que la competitividad empresarial depende cada vez más de la integración equilibrada entre visión estratégica y capacidad técnica.
Cuando el análisis se traslada a funciones concretas, la inteligencia artificial aparece de forma recurrente como una de las habilidades que más crece en las diferentes áreas. En administración, se combina con la gestión del cambio organizativo, la elaboración de documentos y el reporting, reflejando la digitalización de procesos internos. En ventas, se integra con la planificación comercial, la gestión de objeciones y el enfoque en customer success, lo que apunta a un modelo más consultivo y basado en datos.
En el ámbito de la comunicación, el estudio detecta una transformación profunda del perfil profesional. La inteligencia artificial se consolida como herramienta estructural para la generación, optimización y análisis de contenidos, mientras que la estrategia de redes sociales gana peso como palanca clave de posicionamiento y reputación. A ello se suman el pensamiento crítico, imprescindible para combatir la desinformación y aportar contexto en un entorno saturado de información, y el dominio de los contenidos digitales y el vídeo digital, formatos que concentran buena parte de la atención de audiencias y marcas. El comunicador de 2026, según el análisis, combina criterio editorial, visión estratégica y capacidad tecnológica.
En ventas, la evolución es igualmente significativa. La inteligencia artificial se integra en los procesos de prospección, segmentación y análisis predictivo, redefiniendo la planificación comercial y haciendo más sofisticadas las estrategias de ventas. La gestión de objeciones adquiere un enfoque más consultivo y basado en datos, mientras que el customer success se consolida como eje central para maximizar la fidelización y el valor a largo plazo. Paralelamente, la gestión de conflictos emerge como una competencia esencial en entornos cada vez más complejos y orientados a relaciones sostenibles con clientes y socios estratégicos.
En desarrollo de negocio, cobran especial relevancia la gestión de stakeholders, la estrategia go-to-market y los insights comerciales, mientras que en educación emergen con fuerza los KPI, la psicología educativa y la mentoría, señal de una profesionalización creciente del sector. En ingeniería, el auge de herramientas y marcos asociados a modelos de lenguaje, como LangChain, la ingeniería de prompts o el diseño de sistemas, evidencia el impacto directo de la IA generativa en el desarrollo tecnológico. Por su parte, en tecnologías de la información destacan competencias vinculadas al modelo SaaS, el cumplimiento normativo y soluciones cloud específicas, reflejo de entornos cada vez más regulados y orientados a servicios.
En recursos humanos, la combinación de inteligencia artificial, gestión de stakeholders y tecnologías de RRHH indica una transformación profunda en la captación y gestión del talento. En finanzas, la IA se entrelaza con estrategias de inversión, gestión de P&L y pensamiento estratégico, consolidando el perfil del profesional financiero como socio clave del negocio. En marketing, junto a la inteligencia artificial, se refuerzan las habilidades de gestión de campañas, marketing de eventos y lanzamiento de productos, lo que subraya la necesidad de integrar creatividad, análisis y tecnología.
Rosalén Ramos, Senior Account Director & Career Expert en LinkedIn, destaca que las habilidades se han convertido en la nueva moneda profesional en un mercado que evoluciona a una velocidad sin precedentes. Según los datos de la plataforma, el 46% de los reclutadores que buscan talento en LinkedIn se apoyan principalmente en información relativa a habilidades para cubrir vacantes, mientras que uno de cada cinco profesionales reconoce que la carencia de competencias adecuadas dificulta su búsqueda de empleo. El mensaje del informe es claro: la empleabilidad ya no depende únicamente de la experiencia acumulada, sino de la capacidad de actualizar y combinar conocimientos tecnológicos, estratégicos, analíticos y humanos para generar impacto real en las organizaciones.
El ranking Habilidades en Auge 2026 no solo traza un mapa de las competencias más demandadas, sino que funciona como una guía estratégica para profesionales y empresas que buscan anticiparse a los cambios. En un entorno donde la inteligencia artificial actúa como catalizador de la transformación, la clave no reside únicamente en adoptar nuevas herramientas, sino en desarrollar una mentalidad de aprendizaje continuo que permita integrar innovación, liderazgo y visión de negocio en un mismo perfil profesional.
















