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Un 45% de los profesionales líderes de marketing, de hecho, reconocen que sus sistemas de medición de email marketing son pobres, muy pobres o no existentes.
La cara y la cruz del email marketing: buen retorno pero ¿bien medido?

Aunque los analistas y los expertos llegaron a anunciar su potencial muerte y a declarar que se había vuelto más irrelevante durante la época dorada de las redes sociales, el email marketing está lejos de haber desaparecido y de haber pedido fuelle. Todo lo contrario, de hecho. El social media marketing ha demostrado depender demasiado de los cambios y ajustes que las diferentes redes sociales hacen en sus algoritmos.

El email marketing, por el contrario, parte de datos propietarios de las propias compañías, de sus propias normas y genera datos a los que ellas tienen acceso de forma completa. Todo esto lo hace, igualmente, con un coste relativamente bajo. Por ello, no solo no ha desaparecido sino que se ha puesto en valor en los últimos años. Estamos, de hecho, en la época de las newsletters.

Pero por muy prometedor que sea el email marketing y por mucho que aporte a las empresas, esta herramienta de marketing también tiene su lado de sombras y sus problemas y lastres. Las compañías no deben quedarse solo con una parte o sobredimensionar ciertos elementos olvidando la cuenta completa y general de lo que debe ser y cómo es.

Luces y sombras del email marketing

Al fin y al cabo, como señalan en un análisis de eMarketer, comprender muy bien cómo funcionan los retornos que genera el email marketing es lo que ayuda a conseguir una ventaja competitiva clara.

Las marcas no deben únicamente quedarse con que el email marketing tiene un buen ROI, también deben ser conscientes de cómo lo miden y de si están usando o no herramientas de medición correctas. Y ahí es donde empiezan los problemas.

Los marketeros, señalan en eMarketer, no creen que los sistemas que emplean para medir los resultados de sus campañas de email marketing sean los mejores. Por ello, no se acaban de fiar de los datos que estos les generan y, como concluyen en el análisis, no se sienten cómodos con los cálculos de ROI que manejan. Un 45% de los profesionales líderes de marketing, de hecho, reconocen que sus sistemas de medición de email marketing son pobres, muy pobres o no existentes.

Herramienta con potencial

A pesar de ello, dentro de la compañía se ve al email marketing como una buena herramienta y como una muy positiva y con mucho potencial. La dirección de la compañía no se queda en el detalle, como sus equipos de marketing, y solo con que es importante y tiene impacto. Eso hace que se valore, pero también que se haya empezado a arrastrar al email marketing a unos largos procesos de aprobación y se haya hecho que todo fluya más lento.

Igualmente, esa percepción general de que el email marketing es, en esencia, rentable lleva también a que se le mantenga al margen de los recortes. Aunque en el mundo post coronavirus se está recortando en inversión en marketing, los marketeros están centrando esfuerzos en aquellas áreas que parecen más rentables y prometedoras. Ahí está el email marketing.

Un estudio de junio, que usaban una muestra británica y estadounidense, ya señalaba que el 51% de los marketeros de las grandes marcas había aumentado la inversión en email marketing. Solo la había recortado el 16%.

En resumidas cuentas, en el email marketing y para que siga siendo rentable de cara al futuro próximo, los marketeros deben centrarse en mejorar sus herramientas de medición para tener un ROI más claro. Saben que por ahora no van a perder presupuestos destinados a lograr conectar vía email marketing con sus potenciales consumidores.