Por qué solo el 6% de los expertos en Marketing utiliza Inteligencia Artificial
Por Redacción - 25 Febrero 2026
La adopción de la inteligencia artificial en el sector del marketing atraviesa un momento de profunda contradicción, donde la expectativa de las altas esferas choca con la realidad operativa de los equipos técnicos.
Según el reciente Informe de Datos de Marketing 2026 publicado por Supermetrics, apenas el 6% de los profesionales del marketing han logrado implementar plenamente esta tecnología en sus flujos de trabajo diarios. Esta cifra, sorprendentemente baja en comparación con el fervor mediático, revela una brecha crítica entre la ambición corporativa y la capacidad de ejecución práctica, marcada por una infraestructura de datos que todavía no está preparada para sostener las promesas de la automatización avanzada.
El estudio, basado en una encuesta global realizada a más de 400 profesionales de marcas y agencias, destaca que la presión por adoptar soluciones de inteligencia artificial no surge de una necesidad orgánica de los equipos, sino de una imposición vertical. El 80% de los especialistas admite sentir una urgencia constante por integrar estas herramientas, y un abrumador 89% de esa presión proviene directamente de las juntas directivas y los directores ejecutivos. Sin embargo, este impulso externo se encuentra con una barrera infranqueable: la falta de control sobre los cimientos de los datos. El 52% de los encuestados afirma que la estrategia de medición y datos es definida por equipos externos, lo que deja a los departamentos de marketing en una posición de dependencia que frena cualquier intento de innovación real.
Esta desconexión operativa genera un clima de incertidumbre y desconfianza. Actualmente, solo el 18% de los profesionales manifiesta un alto nivel de confianza en los resultados que ofrece la inteligencia artificial, mientras que el 39% expresa serias preocupaciones sobre la privacidad de la información gestionada por estos sistemas.
La lentitud en el acceso a los datos también juega un papel determinante, pues la mitad de los equipos debe esperar entre uno y tres días hábiles para recibir soporte técnico relacionado con la gestión de información, y apenas un 7% cuenta con acceso a soporte en tiempo real. En un sector donde la agilidad es fundamental, estas esperas convierten cualquier proyecto de inteligencia artificial en una tarea pesada y difícil de justificar ante una directiva que exige inmediatez.
La viabilidad financiera añade otra capa de complejidad al desafío actual. Mientras se les pide a los directores de marketing que aceleren la transformación tecnológica, el 55% se enfrenta simultáneamente a la exigencia de reducir costes manteniendo los mismos niveles de rendimiento. Esta paradoja financiera, sumada a que cuatro de cada diez profesionales aún tienen dificultades para demostrar el retorno de inversión en diversos canales, coloca a la tecnología en una posición vulnerable. Anssi Rusi, CEO de Supermetrics, subraya que la inteligencia artificial solo puede acelerar el rendimiento si los datos que la alimentan son sólidos, estructurados y están actualizados, una condición que hoy parece ser la excepción y no la regla.
Para cerrar esta brecha, las organizaciones necesitan transitar desde la experimentación aislada hacia una estrategia unificada que priorice la propiedad de los datos y la transparencia. La inteligencia artificial no es una solución mágica que se pueda instalar sobre una base fragmentada; requiere una inversión previa en la limpieza y conexión de los sistemas de información. El futuro del marketing dependerá de la capacidad de los líderes para alinear sus expectativas con la realidad técnica de sus equipos, permitiendo que la tecnología sea una herramienta de decisión con impacto real y no simplemente un mandato corporativo difícil de cumplir.
















