Desde 1978 me dedico a las comunicaciones estratégicas: marketing, branding, publicidad, atención...
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En cuanto a percepción social, todos tenemos nuestra marca personal, estemos conscientes o no, o hagamos algo al respecto o no. Se trata de un asunto clave en la sociedad contemporánea, porque es determinante en el desarrollo profesional de cualquier persona.

¿A qué nos referimos con marca personal?

Antes de usar el concepto "marca" con las personas solo se hablaba de reputación o prestigio público. El concepto de "marca personal" se comenzó a utilizar para referirse al uso de los principios de marketing y publicidad de productos y empresas, pero con las personas. Y el concepto se comenzó a popularizar con la explosión de las redes sociales, a partir de los primeros años de este siglo. Para tener una visión integral de lo que es la marca personal, piensa que es un proceso que tiene dos caras, como una moneda.

Por un lado, se refiere a la percepción que tiene la gente sobre ti, como persona y profesional. Por el otro lado, se refiere a la gerencia que realizas de tu perfil público en función de producir una determinada percepción. En otras palabras, la marca personal es el resultado en términos de reputación, por lo que has hecho o dejado de hacer con tu imagen como persona y profesional.

Las redes sociales son los medios de comunicación de más alcance y acceso para cualquier marca personal. Si se utilizan adecuadamente, funcionan como una poderosa caja de resonancia para las comunicaciones de cualquier marca personal.

¿Cuál es tu "reputación online"?

La reputación es el grado de conocimiento, prestigio o la opinión que la gente tiene sobre una empresa, un producto o una persona ("marcas"). Al hablar de "reputación online" nos referimos a un fenómeno de percepción pública derivado de las conductas expresadas en los diferentes espacios de interacción que hay en Internet.

Desde el punto de vista social, la reputación online es un fenómeno:

  1. Dinámico, que está cambiando constantemente;
  2. Comparativo con respecto a otras "marcas", más o menos similares; y
  3. Relativo a audiencias específicas: puedes tener una excelente reputación en ciertos segmentos y ser completamente desconocido en otros.

En términos cualitativos, tu reputación online siempre será el resultado del grado de coherencia y consistencia entre lo que dices y haces.

Es decir, mientras más coherente y consistente seas, mejor será tu reputación online, donde la calidad siempre será más importante que la cantidad.

¿Qué se considera una buena reputación online?

En términos de empresa o productos, la buena reputación se traduce en ventas y/o recomendaciones de clientes satisfechos con otros potenciales clientes.

En términos individuales, tus potenciales empleadores te buscan para ofrecerte oportunidades laborales. Inclusive, te hacen propuestas de empleo para "robarte" de tu trabajo actual.

Igualmente, una buena reputación online hace que personas que no conoces te ofrezcan oportunidades de hacer sinergia de acuerdo a lo que ellas perciben que son tus fortalezas y competencias personales.

Claro, para lograr esto es necesario comunicar sistematizadamente, entre otras cosas, lo que ofrecemos, nuestros temas de interés profesional, los proyectos a los que nos dedicamos, lo que logramos y lo que dicen otros sobre nosotros.

¿Cualquier persona puede desarrollar su marca personal?

Desde una perspectiva de percepción social, todos tenemos nuestra marca personal, estemos conscientes o no, o hagamos algo al respecto o no. Se trata de un aspecto crítico a la hora de conseguir trabajo u oportunidades de crecimiento profesional. Por lo tanto deberías ocuparte de esto.

Ocuparte de tu marca personal te permite:

  1. Estar más consciente sobre lo que dices y haces en las redes sociales, y las posibles consecuencias.
  2. Tener un mapa de trabajo para alcanzar mejor tus metas y objetivos personales y profesionales.
  3. Contar con ventajas competitivas para tu desarrollo profesional.

¿Por qué debes cuidar tu reputación online?

Porque tu reputación afecta positivamente o negativamente todas tus relaciones personales laborales y, en consecuencia, tus oportunidades de desarrollo profesional:

  • Si eres un empleado, todo lo que haces o dejas de hacer en Internet es evaluable por tu empleador actual o uno potencial.
  • Si eres jefe de un equipo de trabajo, la legitimidad de tu liderazgo también está supeditada al ejemplo que das en Internet.
  • Y si eres emprendedor o empresario, tu reputación como persona siempre se transferirá en alguna medida a la reputación de tu empresa y sus productos.

Tu marca personal en la práctica

Lo que publicas en tu perfil y en tu timeline de cada una de tus cuentas de redes sociales es la base sobre la cual construyes tu marca personal. En este sentido, el perfil debería incluir los aspectos básicos de tu identidad de marca: qué eres o qué haces, tus temas de interés o especialidades, y qué te distingue como persona.

Pero hay que tener presente que lo que publicamos en nuestros perfiles es una especie de promesa. Lo que hagamos en la práctica será utilizado para evaluar nuestro grado de coherencia entre lo que decimos que somos y hacemos.

La reputación online es parte de la marca personal, la cual está compuesta por lo que hacemos dentro y fuera de Internet. Ambos ámbitos se afectan mutuamente.

Mucha gente pierde oportunidades de trabajo por el tipo de fotos o comentarios que publica en Facebook. Los reclutadores de talento cada día utilizan más las redes sociales como fuente de información tan importante como el resumen curricular.

También hay muchas empresas que pierden clientes por la mala atención y servicio que brindan en las redes sociales.

Para tus públicos de interés, bien sea tus empleadores o clientes, no debería haber diferencias entre lo que haces en las redes sociales o fuera de Internet. Tu grado de coherencia o consistencia es la esencia de tu reputación online.

Lo que publica la gente en sus redes sociales puede llegar a decir mucho sobre su personalidad. Por ejemplo:

  1. Su responsabilidad individual. Por ejemplo, ¿en qué términos se refiere a su trabajo o a sus estudios.
  2. Sus valores. Por ejemplo, ¿es respetuosa la manera de referirse a personas que piensan diferentes?
  3. Sus gustos personales y pasiones (áreas de interés).

¿Cómo planificar estratégicamente tu marca personal?

Para planificar una marca personal te recomiendo utilizar los mismos principios de la planificación estratégica del marketing, porque son igualmente eficaces.

Primero, debes establecer tus metas personales: describe dónde y cómo quieres verte en 1, 2 5 ó 10 años como persona. Segundo, debes establecer tus metas profesionales, alineadas en la misma dirección de tus metas personales.

Después de esas dos definiciones, debes precisar los diferentes objetivos que debes lograr para alcanzar tus metas. Por ejemplo, si tienes la meta de trabajar en una corporación internacional, un objetivo debería ser dominar perfectamente el idioma inglés.

En cuarto lugar, debes definir 3 o 4 valores fundamentales (conductas) que te ayuden de manera práctica lograr los objetivos que te llevarán a tus metas. Por ejemplo, en la misma dirección del ejemplo anterior, un valor clave podría ser el aprendizaje continuo para mantener tu espíritu de mejoramiento constante.

Por último, con las definiciones anteriores, puedes dibujar una plan de acción inmediata. Ten presente que el plan de la marca personal será exitoso en la medida en que estos elementos estén coherentemente alineados.

¿Qué puede perjudicar tu marca personal?

Entre otras cosas:

  • No tener un plan de marca personal.
  • No cumplir con lo que dices que eres o que vas a realizar.
  • Desenfocarte o dispersarte de tus áreas temáticas de interés profesional.
  • Dormirte en los laureles después de haber alcanzado ciertos logros.
  • Ser imprudente o impertinente en tus comunicaciones en las redes sociales.
  • Actuar impulsivamente en los medios sociales, con poca inteligencia emocional, frente a situaciones que te disgustan.

¿Y en caso de un error que perjudique tu reputación?

Siempre puedes rectificar para tu futuro. Pero no hay fórmula ni recetas. Depende de cada caso específico. Cometer un error en público es completamente distinto para alguien famoso que para alguien que es prácticamente desconocido. También depende el medio donde se cometa el error, el contexto y la magnitud del error. Por ejemplo, un error gramatical o una falta de sintaxis no es nada al lado de un insulto o expresiones con ira u odio.

Así mismo, es diferente que yo me equivoque con una publicación que haga en mi cuenta de Facebook, a que alguien me grabe en una situación embarazosa y publique el video en YouTube. Si la situación lo amerita, hay tres principios de comunicación que se deben tener presente a la hora de enfrentar un error en público que ponga en riesgo nuestra reputación online:

  1. Reconocer el error con humildad y sin excusas.
  2. Ofrecer disculpas sinceras.
  3. Decir qué vas a hacer para corregir el error y actuar de inmediato.

¿Y en caso de una crisis de reputación online?

Como dije antes, depende de cada caso específico. Los manejos de crisis que se hacen con "fórmulas" fracasan. Mientras más personalizado sea el manejo más posibilidades de éxito tendrá.

Muchas veces se habla de "crisis" cuando en realidad sólo se ha cometido un "error". Son dos situaciones muy diferentes.

Las crisis pueden ser una consecuencia del mal manejo de un error, frente al cual no se tomaron en cuenta los tres principios que comenté antes. Debes comenzar ahí.

Toma en cuenta que no todos los errores se convierten en crisis y el buen manejo de los errores puede fortalecer la reputación online. Los errores siempre son una buena oportunidad para demostrar el nivel de madurez que se tiene como persona, el carácter y el compromiso práctico hacia el mejoramiento personal.

Ocuparte de cuidar tu marca personal es un enfoque para cuidar tu futuro, indistintamente de tu edad o el área de trabajo a la que te dediques. Tu reputación online necesita de tu proactividad.

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