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Febrero acaba de terminar y se ha convertido ya en la fuente de muy malas noticias para la televisión en España: el mes ha cerrado con datos de mínimos históricos en consumo de contenidos televisivos tradicionales, confirmando un cambio en el modelo de consumo y un asentamiento de los formatos bajo demanda. Las televisiones no pueden seguir asumiendo que el cambio es cosas de otros mercados y que todavía tienen un mercado constante de consumo, ya que sus datos se están resquebrajando.

Los datos de consumo de televisión en España se han hundido hasta registros mínimos. No se consumía de media tan poca televisión desde 1993, que es, no olvidemos, uno de esos años en los que las televisiones privadas estaban ya dinamizando el consumo de televisión en España.

Según señalan desde Barlovento Comunicación partiendo de datos de Kantar Media, en febrero los españoles vieron una media de 3 horas y 46 minutos diarios de televisión. La cantidad supone una pérdida de 16 minutos de consumo televisivo frente a los datos de febrero del año precedente, pero también el llegar a cantidades mínimas. Es el registro de consumo más bajo desde 1993.

Las cantidades varían, eso sí, según dónde se ponga el foco. Por géneros, las mujeres siguen viendo más televisión que la media (ven 4 horas y 2 minutos por día). Por demografías, los mayores de 64 años son quienes presentan los mejores registros, acercándose al doble de consumo de la media de la población. Los mayores de 64 años ven unas 6 horas y 11 minutos de televisión al día.

Cada vez más consumidores no ven la tele

Pero lo interesante de los datos del mes de febrero no es solo la caída de tiempos de consumo diario de televisión, que han ido acumulando retrocesos en los últimos años, sino que además está apareciendo un fenómeno cada vez más interesante sobre consumo de medios.

Si en Estados Unidos aparecieron y crecieron los llamados cortadores de cable, los consumidores que daban de baja sus suscripciones de cable para ver todo en VoD, en España existen ya los consumidores telefóbicos. Son quienes no ven nunca la televisión y son ya una cantidad destacable. Durante febrero, 1.957.000 personas en España no vieron ni un solo minuto de televisión lineal. Son ya el 4,3% de los potenciales espectadores de televisión en España.

A ese porcentaje hay que sumar que se está produciendo una caída en la cantidad de espectadores que ve la televisión de forma diaria. Durante febrero, el 70% de la población vio de forma diaria la televisión, un total de 31,7 millones de personas. Esa cantidad supone, sin embargo, una caída de 1,20 millones de personas frente a los datos del año precedente.

Un cambio de modelo

Por tanto, el mercado televisivo en España está, claramente, en un proceso de cambio de modelo. La televisión, que había reinado sin cuestión durante décadas, se está enfrentando a una migración de espectadores hacia nuevos soportes. El éxito de plataformas como Netflix, que los estudios han señalado como la plataforma de pago de streaming más popular en España, ha dinamitado el mercado.

El cambio no ha terminado y el mercado del streaming está lejos de haber alcanzado su plenitud. La llegada a finales de este mes de Disney+ a España aumentará, sin dudarlo, la competencia y dinamizará el mercado.

La lucha además no será entre plataformas de pago, sino que implicará más bien una competencia por el tiempo entre la tele y un mercado VoD más potente. Disney ha empezado ya a calentar motores y a atraer la atención de los consumidores, con campañas en redes sociales, publicidad y acciones de precios reducidos para quienes se den de alta antes de que se estrene.

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