Por Redacción - 14 Septiembre 2026
Las campañas de comunicación en el sector de la alimentación suelen enfrentarse al reto de llegar con la misma eficacia a quienes distribuyen el producto y a quienes lo consumen en su día a día. Para dar respuesta a este desafío, la marca Bollo puso en marcha una iniciativa estratégica de cuatro meses de duración que buscaba aumentar la presencia del producto en los comercios locales, incrementar las ventas y reforzar el compromiso de los profesionales del sector. La ejecución de este proyecto requería una coordinación técnica y logística de gran calado, un cometido que asumió la empresa Priopcion mediante el desarrollo de una operativa global que abarcó desde el entorno digital hasta el contacto directo en los puestos de venta.
El corazón de la actividad comercial se situó en dos de los centros de abastecimiento más relevantes del país, Mercamadrid y Mercabarna, espacios donde la relación con los profesionales de las fruterías resulta determinante. Con el objetivo de motivar la compra al por mayor, se implementó un sistema de participación sencillo y accesible pensado específicamente para los comerciantes. Priopcion diseñó una plataforma web adaptada a dispositivos móviles desde la cual los fruteros podían registrar sus adquisiciones diarias cargando sus albaranes en pocos pasos. Este soporte técnico permitió centralizar la recepción de datos, validar las operaciones comerciales de manera ágil y gestionar la entrega de incentivos a lo largo de todo el periodo que duró la campaña.

Más allá del ámbito mayorista, la iniciativa se extendió hasta el consumidor final mediante intervenciones directas en los puntos de venta. Para lograr un impacto real en las decisiones de compra, se organizaron jornadas de degustación orientadas a dar a conocer la calidad de los productos de la marca. La gestión de estas actividades implicó la selección, contratación y formación de un equipo de promotoras capacitadas para atender al público, así como la planificación de los estands informativos. La logística desempeñó un papel fundamental en esta fase, ya que fue necesario producir y distribuir todos los materiales promocionales a nivel nacional para asegurar que las activaciones se desarrollaran con total uniformidad.
El seguimiento continuo de las acciones fue otro de los pilares que garantizó el correcto funcionamiento de la campaña. Mediante el uso de herramientas digitales y la elaboración de informes diarios, el equipo responsable pudo supervisar la evolución de la actividad en tiempo real. Esta toma de datos constante facilito controlar los principales indicadores de participación y resolver de forma inmediata cualquier imprevisto logístico o técnico que pudiera surgir durante la ejecución. De este modo, la colaboración entre ambas entidades demostró cómo la combinación de tecnología, planificación logística y atención personalizada permite unir los intereses del canal profesional y del público general en una misma acción comercial.
















