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Las repercusiones ante la reciente adhesión de WhatsApp a la factoría Facebook ya han provocado las primeras consecuencias. Alemania ha dado muestras una vez más de su preocupación por la privacidad de la información, considerando este acuerdo estratégico como una auténtica amenaza para la seguridad de los usuarios. Algo que a su vez, viene a reforzar las teorías de los más conspiranoicos como ya comentamos tras la noticia de su adquisición.

Así, según recoge Wayerless.com, el comisionado de privacidad de datos de la comunidad de Schleswig-Holstein, Thilo Weichert, alerta de que la firma de esta vinculación entre 2 gigantes de la información, que poseen acceso a nuestros datos más personales podría suponer un grave ataque a nuestra privacidad, dado que la combinación de ambos servicios facilitaría el hecho de extraer con gran detalle el perfil de cada usuario, lo cual nos dejaría a merced de irresistibles estrategias publicitarias.

El regulador de privacidad alemán pone de manifiesto que tanto Facebook como WhatsApp se han negado en reiteradas ocasiones a adaptarse a la normativa de seguridad y privacidad de datos, tanto en Alemania como a nivel europeo. En el caso concreto de WhatsApp, su política de privacidad permite claramente compartir su información con otros proveedores de servicios, así como con fines comerciales. En definitiva, a todas luces la comercialización de nuestros datos le supone un provechoso negocio. Del mismo modo, se reserva el derecho a utilizar a su criterio la información que se deriva de nuestra conectividad y hábitos de navegación y uso del dispositivo, tales como IP, cookies, o información del dispositivo. 

Por tanto, la pronunciación pública de Thilo Weichert en defensa de la privacidad de los usuarios supone la primera acción en contra de la unión de Facebook y WhatsApp. Un hecho que confirma nuestra postura, manifestada en estas páginas desde el primer momento en que se supo la noticia. La información es la moneda de cambio de mayor valor hoy en día, y estas organizaciones saben muy bien lo que tienen entre manos.

Desde el comisionado de privacidad alemán instan directamente a rechazar WhatsApp, y a apostar por el uso de servicios de mensajería instantánea que sí cumplan la normativa europea en materia de protección de datos. La polémica está servida, ¿será suficiente para concienciar a los usuarios, o habrá que esperar a que comprueben por sí mismos las consecuencias?