Por Redacción - 14 Septiembre 2026
La memoria afectiva de un hogar suele construirse en los detalles más cotidianos, aquellos que pasan desapercibidos hasta que el tiempo los convierte en un legado invaluable. Entre los aromas que emanan de una cazuela a fuego lento, los gestos aprendidos frente a los fogones y los versos de una melodía tarareada por varias generaciones, se entreteje una identidad colectiva que define a las familias. Con más de 125 años de trayectoria desde su fundación en Valladolid en 1901, Helios ha sabido posicionarse como un testigo silencioso pero fundamental de esa herencia cultural y gastronómica. La compañía alimentaria, estructurada como una firma familiar de quinta generación, da un paso adelante en su narrativa de marca al convertir ese poso histórico en el eje central de su estrategia de comunicación.
La nueva propuesta creativa, bautizada bajo el título "Me quedo contigo", no surge como una simple acción publicitaria, sino como la consolidación de un compromiso fundamentado en la materia prima de cultivo local y el respeto por los procesos artesanales. Desarrollada por la agencia INNOCEAN Spain y bajo la dirección cinematográfica de Borja Larrondo, la campaña toma como hilo conductor la emblemática canción homónima de Los Chunguitos. Este tema musical, arraigado en la memoria colectiva del país, funciona como el puente idóneo para conectar a abuelos, padres e hijos en torno a la mesa. A través de este recurso, la marca logra proyectar cómo determinadas costumbres y sabores permanecen inalterables a pesar del paso de las décadas.
El despliegue conceptual se articula a través de ocho piezas audiovisuales producidas por la realizadora Frida by the maestros. La pieza principal ofrece una visión integral del catálogo de la firma, mientras que las ejecuciones complementarias dirigen su atención a categorías específicas como el tomate frito, las mermeladas o el novedoso formato en brik. Todas las variaciones comparten la máxima "Nada te une más a la tierra que tus raíces", un lema que sintetiza la filosofía de una empresa que ha sabido evolucionar sin perder la esencia de su origen. Las escenas grabadas adoptan un tono marcadamente costumbrista que plasma la autenticidad de un día cualquiera en una vivienda española, donde la preparación de la comida y el acto de compartir la mesa se transforman en rituales de cohesión familiar.
Desde la dirección de marketing de la compañía, encabezada por Iker Asolo, se destaca que el arraigo territorial y el orgullo por la producción local constituyen valores cada vez más estimados por la sociedad actual. La intención reside en mostrar la versatilidad de una marca presente en múltiples momentos de consumo diario, ofreciendo una representación fiel de su catálogo dentro de la vida cotidiana. Asimismo, Santiago Saiegh, director creativo en INNOCEAN Spain, subraya que la comprensión del pasado resulta indispensable para orientar el rumbo futuro, un factor que otorga una ventaja cualitativa a una firma con una trayectoria tan prolongada y veraz.
Para garantizar la máxima difusión de este mensaje, la empresa ha diseñado el plan de medios más ambicioso de la última década, cuyo inicio se fijó en la franja de máxima audiencia televisiva a mediados de agosto. La estrategia contempla una cobertura en televisión de pago y convencional superior al 75 % de los hogares en España, con una presencia reforzada en mercados clave como Cataluña y las Islas Canarias. El plan publicitario se complementa con plataformas de televisión conectada para llegar a las audiencias más jóvenes, una presencia activa en redes sociales mediante alianzas con creadores de contenido y formatos de gran formato en soportes exteriores urbanos. La ejecución mediática cuenta con la gestión de T&P de WPP Media como agencia principal y de Tinkle en el ámbito digital.
Esta acción se suma a iniciativas previas como "Nosotros decimos Mahonesa" o "El Kétchup con tilde", proyectos con los que la empresa de origen vallisoletano continúa defendiendo las particularidades del patrimonio lingüístico y gastronómico español. De este modo, la marca no solo reafirma su posición en el mercado de la alimentación, sino que afianza su vínculo emocional con los consumidores al recordar que la verdadera identidad reside en lo que permanece.
















