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Los últimos años no han traído muy buenas noticias para la prensa de papel. La crisis económica en general tuvo un impacto directo generalizado en los medios de comunicación, entre los que los periódicos en papel tuvieron un papel destacado. Fueron los años en los que se cerraban cabeceras (como por ejemplo los gratuitos en papel) y en los que se recortaban plantillas. Pero lo cierto es que la crisis económica no fue el único culpable de la situación, como tampoco lo fue internet. La prensa en papel llevaba décadas en crisis y la popularización de la red y el impacto de la crisis fueron los últimos clavos en su ataúd.

La salida de la crisis no ha mejorado las perspectivas para la prensa de papel. Las últimas cifras de distribución de la prensa en España son bastante preocupantes para los editores de periódicos de papel, que están viendo cómo se alcanzan mínimos con cariz bastante histórico.

La difusión que han logrado en el mes de febrero los cuatro principales periódicos generalistas (El País, La Razón, ABC y El Mundo) alcanzó en toda España los 400.000 ejemplares. La cifra no es gran cosa, especialmente si se compara con lo que los mismos periódicos lograban de forma independiente en el pasado. En 2008, como recuerdan en VozPópuli, solo El País ya lograba 431.000 ejemplares en cifras de distribución.

Las cifras de distribución de las cuatro cabeceras muestran todas ellas la misma tendencia a la baja. Todas ellas han perdido ejemplares en distribución en el mes de febrero si se compara con lo que lograban un año antes. El que más ha perdido ha sido El País. El diario tiene una tirada de 22.700 ejemplares menos que en el año precedente, aunque sigue siendo el que tiene una tirada mayor de los cuatro con 165.000 ejemplares.

La crisis llega al suplemento del domingo

De hecho, la crisis se ve claramente si se analizan algunos de los que hasta ahora eran bastiones sagrados de los medios de papel. Los suplementos de los domingos están también en crisis y han sido rediseñados, relanzados y cambiados para ser más atractivos a los consumidores. Algunos periódicos han cambiado varias veces en los últimos años qué es lo que ofrecen el domingo, intentando ajustarse al mercado y buscando también reducir gastos.

Pero no solo la crisis se ve en los suplementos, sino también en el propio periódico. No se trata solo de que la tirada sea más escasa, sino que cada uno de los periódicos también lo es. Las páginas de contenidos son cada vez menos. El periódico del domingo es cada vez más fino, al tiempo que es también cada vez más caro. La prensa se está aferrando a un modelo que no funciona haciendo ajustes para que sobreviva, como si no quisiesen ver que se están dejando a los consumidores por el camino.

Una abrupta caída en ingresos publicitarios

La caída en tirada viene, además, de forma paralela con una caída en los ingresos publicitarios. Las estimaciones de inversión publicitaria en el mercado de la prensa en papel diaria no son muy optimistas. En 2007, recibían 1.991 millones de euros de los anunciantes. Ahora están en 523,1 millones, casi - como recuerdan en el análisis de VozPópuli - un 75% menos perdido en una década.

Las cifras publicitarias de la prensa son, en general, malas. Un estudio señalaba no hace mucho que los ingresos medios por ejemplar de la prensa en papel diaria en España se habían desplomado. Su peso en el total de la tarta publicitaria también lo ha hecho. En 2015, eran el 15,6% del mercado publicitario. En 2007, eran el 23,7%.

A eso hay que sumar que los periódicos de papel también han ido perdiendo en los últimos tiempos a aquellas que se consideraban sus más fieles aliadas. Las marcas de lujo, que no habían dado el paso a la red y que se mantenían como aliadas de la prensa de papel, han empezado a migrar hacia lo online.

Todo ello hace que la prensa sea más dependiente que nunca de aquellos que la sostienen, lo que hace, por ejemplo, que vivan demasiado de las subvenciones públicas.