PuroMarketing

Para no pocas personas, septiembre es una suerte de nuevo enero. Es el momento de hacer parón, plantearse qué se ha hecho y qué se quiere hacer y retomar la lista de propósitos del año o comenzar una nueva.

Y en esa lista de propósitos está el de muchas veces mejorar la formación o añadir nuevos conocimientos. Hay quienes empiezan a estudiar un idioma, quienes siguen con planes de formación anteriores o quienes arrancan un curso o una formación especializada. Es como si, aunque no se siga en edad de vuelta al cole, la vuelta al cole llegase igualmente en septiembre.

Y, en medio de esos planes de formación y de esos propósitos educativos que arrancan en septiembre, los cursos de marketing deben ser uno de los elementos que se añadan al planning de cosas que se pretenden hacer. Formarse y completar lo que se sabe sobre la industria y lo que se puede hacer en ella son elementos clave en el entorno en el que estos profesionales tienen que moverse hoy en día.

Septiembre es un buen mes para empezar porque lo asociamos a los comienzos

Septiembre es un buen mes para arrancar estos planes formativos porque, de un modo subconsciente, es un mes que vinculamos al principio de las cosas, especialmente al principio de los planes educativos. Años de arrancar la escuela en septiembre, que continuaron luego con el resto de la formación realizada, han integrado en nuestra memoria ese reflejo.

Por tanto, septiembre es el mes que vinculamos con empezar a estudiar y por tanto el que ya nos predispone para hacerlo. Aprovechar lo que nuestro cerebro ha interiorizado puede ayudar a arrancar el estudio con más posibilidades de éxito.

Además, septiembre es el mes que asociamos con el final del verano y por tanto con el fin del buen tiempo, de los planes que requieren tiempo y espacio y con el comienzo del mal tiempo. Septiembre es la frontera entre pasar tiempo fuera de casa y quedarse en ella. Es, por tanto, la barrera que limpia tiempo en nuestra agenda para estudiar y formarse.

No es solo una cuestión de cuándo es una cuestión de por qué

Pero en realidad lo que hace importante la idea de ampliar la formación en marketing y en publicidad, el continuar ampliando conocimientos, descubriendo cosas y especializándose, no está en el calendario. El calendario es la excusa y la llave que permitirá asegurarnos de que se llevarán a cabo esos planes, pero no es lo que verdaderamente importa.

Lo que importa es el por qué es tan importante nunca dejar de formarse en marketing y nunca dejar de adquirir nuevas capacidades, nuevos conocimientos y nuevas habilidades en la industria.

El mercado del marketing y de la publicidad, como todos aquellos que han sido tocados por internet y por las nuevas tecnologías, está en constante evolución y, sobre todo, está en una evolución muy rápida. Quedarse desfasado en conocimientos y habilidades es algo que puede ocurrir cada vez más rápido y mantenerse al mismo ritmo que el mercado es algo que implica estar siempre alerta, estar siempre recibiendo conocimientos.

La formación continua, elemento clave

Por ello, la formación continua es cada vez más importante y cada vez más decisiva. No se trata solo de que los jóvenes profesionales estén formándose para esos trabajos de nuevo cuño que años atrás no existían y que las empresas necesitan cubrir con cada vez más insistencia, sino que además los propios profesionales ya establecidos en el sector necesitan seguir adquiriendo conocimientos para poder mantenerse al día en lo que ocurre.

Como ocurre en otras profesiones, el profesional del marketing y de la publicidad tiene que estar en todo momento en contacto con la actualidad y con lo que está cambiando en su industria.

La vuelta al cole y todo el ruido que hace en el mes de septiembre son una suerte de alerta, de aviso, que recuerda la importancia de esta cuestión.