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La inteligencia artificial puede cambiar muchas cosas en el mundo del marketing. La tecnología se ha convertido en un elemento con un potencial muy elevado, ya que sus posibles aplicaciones tocan muchos y muy variados palos. Su desarrollo ha alcanzado cuotas muy interesantes en los últimos tiempos y las marcas y las empresas ya empiezan a pensar en cómo pueden emplearla y en cómo pueden sacarle partido.

Uno de esos nuevos y potenciales usos que las marcas y empresas le están viendo a la inteligencia artificial es en el empleo para trabajos creativos. Esto es, la IA se encarga de generar contenidos y de adecuarlos para que los consumidores conecten mejor con ellos. Hay quienes lo han probado ya para crear los claims de los banners y las campañas publicitarias online y hay quienes lo están probando para generar los asuntos de los correos electrónicos en las campañas de email marketing.

¿Qué es lo que hace exactamente la inteligencia artificial? Quienes la están empleando la usan para escoger mejor lo que se posiciona como gancho del mensaje y lograr así un mayor ratio de aperturas entre los receptores del mismo. La inteligencia artificial genera el mensaje, tras haber aprendido qué es lo que ha funcionado en el pasado entre los consumidores. Partiendo de las respuestas cosechadas con anterioridad, la herramienta diseña un texto que toque aquellos palos ante los que los consumidores parecen más sensibles.

Esto no es exactamente algo nuevo. Al fin y al cabo, lo que hacen quienes trabajan en marketing y se encargan de la estrategia de email marketing es también eso. Partiendo del histórico de respuestas que han tenido en el pasado, establecen una serie de conclusiones sobre lo que es realmente un gancho para los consumidores y lo que no lo es tanto. Con esos datos en la mano crean sus nuevos asuntos para los mensajes.

Lo que la inteligencia artificial cambia

Lo que es diferente cuando se aplica la inteligencia artificial - y tal y como demuestran los análisis de los casos de éxito - para hacerlo es la rapidez y también, y esto es algo que interesa a las marcas y empresas, la respuesta. Cuando el trabajo de analizar lo que se ha hecho y los resultados logrados y decidir por dónde se tirará lo hace un humano, el proceso implica tiempo. Cuando el trabajo se deja en manos de la inteligencia artificial, todo se hace mucho más rápido.

Además, su trabajo se orienta a mejorar los resultados en varias áreas de trabajo. La inteligencia artificial trabaja para subir apertura de emails, pero también clics y conversiones. Según los datos de quienes ya han empezado a emplearla, como la cadena Virgin Holidays, las cifras suben en dos puntos porcentuales en apertura, lo que se traduce en un crecimiento de los ingresos asociados al email marketing.

¿Hace esto que otro nuevo entorno de trabajo de los creativos se vea amenazado de cara al futuro? En realidad, lo que los expertos ven en esto es más bien una tendencia clara hacia la separación del trabajo. La inteligencia artificial empezará a asumir cada vez más tareas de bajo nivel, tareas que se deben hacer rápido y que se pueden automatizar sin problemas, mientras los creativos humanos se dedicarán a aquellas de más altos vuelos.