PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas

Una de las grandes lecciones que los marketeros han tenido que aprender en los últimos años es la de que los consumidores siguen cada vez una vía más compleja para llegar hasta sus productos y hasta sus marcas. Si hace unos años tenían que aprender que los consumidores estaban multiplicando las vías posibles para conectar con ellos, ahora tienen que asumir que ya no se trata solo de que existan muchas opciones sino también de que todas ellas se emplean de una manera que casi se podría decir que es simultánea.

En la nueva era del consumidor omnicanal, este emplea todos los canales disponibles y lo hace además en un mismo proceso de consumo. Las compras o los procesos que empieza en uno tienen que poder seguirse sin problemas en otro.

Esto obliga a los responsables de marketing a afinar mucho mejor su estrategia y a posicionarse de un modo mucho más efectivo. Tienen que ser capaces de seguir a los consumidores en ese salto por los diferentes canales y de afinar una estrategia de marketing que sea realmente omnicanal y que cumpla con sus expectativas y necesidades. Y, en ese trabajo, ¿cuál es el papel que ocupan las herramientas más tradicionales de marketing? ¿Cómo se integran las cosas que se habían estado haciendo hasta ese momento?

En esas preguntas es donde se integra el email marketing. Esto es, el email marketing ha demostrado ser una pieza resistente en la estrategia de marketing digital y una que, a pesar de toda la fiebre por las redes sociales de años atrás, ha mostrado una poderosa resiliencia. No es nada 'muy nuevo' pero sigue manteniendo unos resultados destacados y considerables. El ROI de las campañas de email marketing sigue siendo lo suficientemente elevado como para que siga siendo una pieza clave del puzle de cómo conquistar a los consumidores.

Por tanto, la gran pregunta no debe ser ya si se tiene que integrar en la estrategia de marketing omnicanal sino más bien la de cómo debe hacerlo. Los marketeros tienen que pensar qué objetivos quieren lograr y qué cuestiones quieren que el email marketing solucione por ellos.

El poder del email marketing

El email marketing tiene una posición destacada también en la estrategia de marketing omnicanal porque, como señalan en un análisis de Marketo, se puede aplicar en cinco puntos clave que ayudan a asentar mucho mejor lo que se está haciendo y a lograr conseguir los resultados esperados.

El primer punto es la comunicación 'one-to-one'. El email marketing permite a los marketeros hablar de forma directa con los consumidores, tanto los ya existentes como los potenciales, eliminando el ruido general en el que se mueven los demás mensajes y pudiendo además personalizar mucho mejor las cosas.

A esto se suman el segundo punto, la comunicación controlada, y el tercero, la segmentación por comportamiento. En el caso de la comunicación controlada, el email marketing abre una puerta a determinar quién ve qué y cuándo, algo que no ocurre en otros canales, como las redes sociales. En el segundo punto, el email marketing refuerza pautas y oportunidades, siguiendo los mensajes las acciones y los intereses de los consumidores. Las marcas y las empresas pueden mandar los emails más adecuados cuando se activan ciertas acciones y procesos. Se puede mandar, por ejemplo, un envío una vez que un consumidor ha comprado algo o ha mostrado interés por un producto concreto.

Estos no son los puntos únicos que el email marketing aporta a la estrategia omnicanal. También están la mejora de la experiencia y el premiar a los consumidores. El email marketing, si se coordina bien con el resto de elementos de la estrategia de marketing y si se dota a todo ello de una cierta cohesión, hace que la experiencia general sea mucho mejor. Además, se puede convertir en la vía que permite premiar a los consumidores y ofrecerles añadidos que hagan que se sientan mejor con la marca y que los fidelice.

ESERP Business SchoolFlyeralarmDataCentricCEFExaprintIEBSCEFUniversidad Pompeu Fabra Medianzo