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En la lista de elementos que los consumidores valoran de las marcas y de las empresas ha entrado en los últimos años la confianza. Como tantos otros elementos que se han convertido en decisivos en los últimos años, la confianza es uno de los que cuesta crear y trabajar y para el que además no vale con hacer simplemente marketing y publicidad 'de la de siempre'. La confianza debe ganarse poco a poco y debe asentarse sobre unas bases sólidas. Requiere, al final, un trabajo de la compañía en profundidad y una estrategia que se mantenga de forma constante.

¿Cómo ganar la confianza del consumidor y cómo establecer esa imagen que hará que se conecte con él en ese terreno? El trabajo debe tocar varios puntos concretos y debe ser, en cierto modo, sincero. En un análisis de Mintel, aportan varios elementos que las marcas y empresas deben tener en cuenta a la hora de establecer esa relación de confianza con el consumidor.

Deja claro cuáles son tus valores

De entrada, es un elemento clave para que los consumidores te conozcan y sepan qué esperar de ti, pero lo cierto es que ese no es el único punto importante en este terreno. Establecer en qué crees y qué defiendes es importante porque si la marca no lo hace ella misma serán los demás los que la definan y los que determinen lo que creen que estas piensan y defienden.

Haz el bien haciéndolo mejor

Básicamente: no te quedes en el hacer una acción concreta, sino que hay que llevarlo más allá de eso. No se trata solo de hacer compromisos o defender una idea, sino más bien de ser una fuerza para el cambio positivo. Eso lo que los consumidores van a esperar de la marca. Por ejemplo, para una compañía de moda no se trata solo de dejar de retocar a las modelos en las fotos sino también de lanzar campañas y acciones concretas en el terreno de la visión positiva del cuerpo.

Los beneficios y los propósitos tienen que alinearse

Las compañías tienen que hacer caja: no queda más remedio ya que es al final lo que se busca con una empresa, el tener ganancias. Pero el cómo hacer caja y hasta el hacer caja no tienen que chocar con los propósitos y con los ideales que se ha impuesto la compañía. Pueden convivir y hasta apoyarse uno en el otro.

Hay que enfocar la estrategia como si se fuese un medio

No, no todas las empresas son medios ahora, pero lo que apuntan los analistas no es exactamente eso. Se trata más bien de pensar como un medio a la hora de compartir y transmitir información. Las compañías deben ser responsables con la información que comparten y con cómo lo hacen, ya que esa información tiene un importante impacto en el día a día de los consumidores y en las decisiones que toman. La información tiene que ser objetiva, fiable y de calidad.

Y no solo habla, también vive acorde a ello

De nada vale hacer grandes promesas y de prometer centrarse en millones de cosas importantes si luego no se hace nada. La confianza de los consumidores no se gana con lo que se dice sino más bien con lo que se hace. No solo hay que hacer grandes declaraciones, también hay que aplicarlas.