Negocios y Empresas
Lo que la demanda de Tinder contra Google puede acabar diciendo sobre quién tiene el control de los consumidores 
Tinder acusa a Google de obligarles a pagar un peaje al que no pueden escapar por su posición de dominio en el mercado móvil
Publicado por Redacción

En el universo de las aplicaciones, sus desarrolladores deben pagar un peaje, similar al que los vendedores emplean cuando venden a través de un Marketplace (aunque en este caso el peaje se queda para siempre y no solo en la venta). Una vez que el usuario se descarga una app, cuando hace una compra dentro de la app, la store desde la que se la descargó se lleva una comisión. Es lo que hizo que varias compañías se lanzasen a una guerra contra Apple y es lo que lleva ahora a que Tinder se haya levantado en armas – o en juicios, mejor dicho – contra Google.

Match, la empresa propietaria de Tinder, acaba de demandar en Estados Unidos a Alphabet (Google) para evitar que el gigante se lleve una comisión del 30% en las ventas que se realicen vía app.

Según Tinder, es una acción de "último recurso". El movimiento de Tinder se suma al que han hecho otros players, como recuerda Reuters. Epic Games y su Forntnite fue quien dio el pistoletazo de salida. Hasta ahora, las apps de Match habían quedado fuera del pago de comisiones (y llevaban así una década), pero a partir del 1 de junio tendrán que afrontar ese pago.

Detrás de la demanda se encuentra la idea de que el movimiento es anticompetitivo. Según la demanda, presentada ante un tribunal californiano, Google estaría incumpliendo las leyes antimonopolio. A los medios, han asegurado que han intentado negociar de buena fe, pero que han recibido amenazas del gigante. Match no quiere que cientos de millones de dólares de sus ingresos (esos son sus cálculos) se vayan a Google. “Hace 10 años, Match Group era socio de Google. Ahora somos su rehén”, han lamentado en la demanda.

La esencia del problema

En el eje del problema está que, a partir de ese mes, todos los pagos que se hagan en las apps de la Play Store tendrán que usar el sistema de pagos de Google y no alternativos (lo que hará inevitable pasar por el cobro de comisiones). Esto es, por ejemplo, lo que ha llevado ya a gigantes como Amazon a no permitir cerrar compras en su app: si intentas comprar un ebook en la app de Amazon, te remitirá a que cierres el proceso de compra en su web.

Volviendo a la cuestión de Google y Tinder, Google, por su parte, señala que Tinder no quiere pagar por el valor recibido. "Como cualquier otro negocio, cobramos por nuestros servicios", ha asegurado Google a la agencia de noticias.

Por supuesto, el qué va a pasar está todavía por ver, pero lo que queda claro es que la demanda y su resultado no serán solo una cuestión Google vs Tinder. En el epicentro de esta batalla está la cuestión de quién tiene el control de los consumidores y de sus datos una vez que un servicio se convierte en indispensable.

Para llegar a esos consumidores, las marcas afectadas no tienen más remedio que pasar por la Play Store, puesto que sus clientes están en el entorno móvil. Pero ¿hace esto que sean rehenes, como se queja Tinder, de ese intermediario? ¿Y hasta que punto esa posición afecta al reparto del mercado?

Para Google – y Apple – la cuestión no ha hecho más que empezar y es posible, viendo los movimientos de los últimos meses, que más desarrolladores de apps y marcas se lancen a criticar la situación. Incluso, podría ser uno de tantos problemas que ya tienen con la Unión Europea en cuestiones de investigaciones por potencial monopolio.

Publicado por Redacción

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