PuroMarketing

Desde coches a botellas de agua, las compañías han convertido a la salud mental en un pilar de su relación con los consumidores 

Si de algo se ha hablado en los últimos meses de forma recurrente, ha sido de salud mental. El tema ya era uno de los que protagonizaba la agenda antes de la crisis del coronavirus, pero ahora se ha convertido en uno mucho más destacado. Uno de los efectos que ha tenido la crisis ha sido, justamente, el de impactar de forma notable en la salud mental de los ciudadanos.

De hecho, los estudios se han centrado en analizar cómo ha ocurrido esto y qué efectos ha tenido. El pasado mes de abril, por ejemplo, se presentaba un estudio de Ipsos para el Foro Económico Mundial sobre cómo había afectado la pandemia a la salud mental: España era uno de los países del mundo en los que había empeorado más.

Un 45% de los españoles aseguraba, incluso, que no volverían a la vida 'normal' pre-pandemia hasta dentro de un año y resultaban de los más pesimistas. En general, el 45% de los adultos en todo el mundo señalaba que su salud mental y emocional había empeorado desde el comienzo de la pandemia. En España, eran el 51%.

Todo ello ha supuesto más trabajo para los sistemas de salud y una mayor visibilización en los medios de lo que supone la salud mental y cómo deberíamos también tenerla en cuenta. Para las empresas y las marcas, esto implicó, en un primer momento, ser conscientes de la situación y trabajar con ello en mente a la hora de gestionar a su propia plantilla y de comunicar a los consumidores.

Ahora, sin embargo, se ha llegado a la siguiente fase. Todo ese boom de adultos estresados y ansiosos ya se ha convertido en una oportunidad de mercado. Si te persiguen por los anuncios gominolas y pastillas que te ayudan a dormir mejor, posiblemente lo hayas notado.

Si no, un análisis de The Wall Street Journal lo deja claro: los productos anti estrés y todos los que mejoran la salud mental - o prometen más o menos hacerlo - se han convertido en la nueva moda de estrategia de ventas de las empresas. Poco importa además qué se quiera vender: todo es ya anti estrés y positivo.

"No importa en qué industria o negocio estés, la salud y el bienestar deberían estar siempre en tu mente", explica Alison Angus, responsable de investigación de estilos de vida al Journal, añadiendo además que "el bienestar mental es absolutamente crucial".

El análisis del diario se centra en el mercado estadounidense para ver cómo esto se ha convertido en la última oportunidad de mercado y en la última palanca de marketing, pero sus conclusiones son bastante extrapolables.

Desde coches a botellas de agua

Lo interesante no es solo que haya cosas que se vendan como anti estrés y relajantes, sino que ya todo vale en este terreno. Ford, por ejemplo, presentó su Lincoln Nautilus, señalan en el Journal, como "un santuario". Han cambiado los sonidos del coche para que sean menos agresivos o han cambiado la circulación del aire para que resulte más agradable y zen.

Son un ejemplo. Otro es el de los fabricantes de los Post-It, que han visto cómo crecían las ventas de productos que se conectan con los autocuidados (como, curiosamente, los Post-It de colores pastel). Los grandes de las bebidas también han entrado en la batalla: Pepsi han lanzado un sabor de agua con lavanda para llegar al mercado de la calma y Coca-Cola ha diseñado una versión tranquilidad de una de sus marcas de agua.

Todos compran

Si todos los sectores están lanzando productos relajantes y todos están usando la salud mental en su estrategia de marketing, es porque el estrés y la ansiedad se han convertido en algo generalizado.

Los jóvenes adultos y la población con educación por debajo del instituto son quienes muestran el mayor pico en síntomas de estrés y ansiedad, según los datos que maneja el medio económico, pero la subida se registra en todos los grupos demográficos.

Todo el mundo está mal y a todo el mundo se le pueden vender productos que calman. Los consumidores más jóvenes son los que más compran productos que les ayuden a relajarse, desde bombas de baño a plantas.