PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas

Cuando aparecieron las grandes cadenas primero y décadas después los gigantes del comercio electrónico, aparecieron también los agoreros que pronosticaban que a las pequeñas empresas y a las pequeñas tiendas no le quedaban más que un par de primaveras. Los consumidores se iban a ir en masa primero a unos y luego a otros y las pequeñas tiendas desaparecerían para siempre. La tienda de barrio tenía los días contados.

Algunas lo han hecho, en efecto, y el impacto de todos esos cambios se ha dejado sentir en ese ecosistema. Sin embargo, las pequeñas tiendas no solo no han desaparecido del todo, sino que también tienen margen de maniobra de cara al futuro si saben comprender lo que los tiempos imponen. Como recuerdan en una infografía de Fundera, el 40% de los millennials busca gastar más dinero en negocios locales y el 98% de los miembros de la Generación Z reconoce que prefieren la experiencia física de ir de compras.

A todo ello hay que sumar ciertas acciones que pueden permitir asentar mucho mejor la imagen de la tienda y conectar de un modo mucho más profundo con los consumidores. Al fin y al cabo, el hecho de que las grandes cadenas y los gigantes del ecommerce se muevan el ligas diferentes y que lo lleva a las empresas de un tamaño más reducido a posicionarse son sus diferencias no debe hacer perder de vista que hay que seguir el ritmo de los tiempos. Eso obliga a, en ocasiones, observar, copiar e implementar.

En la infografía aportan varios puntos a tener en cuenta, que las pequeñas tiendas y las pequeñas empresas pueden añadir a su estrategia. De lo que apuntan se pueden extraer varias lecciones.

Omnicanalidad

Uno de los consejos que aportan es el de contar con una presencia online cuidada. Esto implica, a veces, simplemente mostrar los productos que se tienen en tienda en la red, algo crucial en un entorno en el que 7 de cada 10 consumidores investiga online antes de comprar. No se necesita ni siquiera hacer una tienda online compleja, sino posicionar los productos donde el consumidor pueda encontrarlos. Esto también implica trabajar en el universo móvil y crear una estrategia específica en este entorno.

Experiencia

Como las grandes, las pequeñas también tienen que hacer que comprar en sus tiendas sea parte de una experiencia. Esto supone desde mejorar el proceso de compra (por ejemplo optimizando las colas en caja) a convertirlo en algo más allá que una simple compra (lo que ocurre con las acciones de "compra en comercio local").

Además, las pequeñas tiendas juegan con una ventaja. Sus consumidores son menos en volumen, lo que permite pararse más con ellos y conocerlos mejor. En el pasado, el dependiente de la pequeña tienda de barrio sabía tu nombre y tus preferencias. Es el momento de volver a recuperar y reivindicar eso. Un 75% de los consumidores reconoce que se siente más inclinado a comprar en aquellos negocios en donde los conocen.

Esto debe extenderse a toda la plantilla. Poco importa cuánta gente trabaje en la pequeña tienda: todos tienen que tener claro que la experiencia de cliente y su satisfacción resultan claves.

Producto

No hay que intentar tenerlo todo ni desesperarse por competir con las opciones que ofrece Amazon. Los consumidores valoran calidad sobre precio, recuerdan en el análisis, y también buscan algo distinto. Es más eficiente ofrecer productos de nicho o elementos únicos como diferenciación.

ESERP Business & Law SchoolFlyeralarmDataCentricUDIMA, Universidad a Distancia de MadridExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosUPF Barcelona School of ManagementMedianzo