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Las compañías deben hacer cambios y ajustes para posicionarse de la manera más efectiva posible

La crisis del coronavirus ha convertido de un modo inesperado a 2020 en uno de los años más complicados a los que han tenido que enfrentarse las empresas en las últimas décadas. Las previsiones saltaron por los aires, las proyecciones dejaron de ser efectivas y las estrategias desarrolladas previamente hicieron en muchos casos aguas.

El 57% de los responsables de empresas de todo el mundo, según datos de Kantar, cree que el impacto de la crisis del coronavirus se notará incluso un año más allá de que se empiece a aplicar la vacuna y se arranque el camino hacia la normalidad. Un 27% cree incluso que la crisis durará unos dos años. 2020 se está cerrando con números no muy optimistas.

La situación de partida no es la mejor, ciertamente, y por ello las compañías deben ajustar sus estrategias y posicionarse de un modo más firme de cara al futuro. Eso implica realizar cambios, impulsar ciertas áreas y centrarse en ciertos elementos clave, priorizando aquellos que funcionarán como motores de cambio.

¿En qué deberían trabajar las empresas? Eso es lo que ha analizado un reciente estudio de Kantar, que apunta los tres elementos base que debería tener la estrategia corporativa post coronavirus y que deberían asentar el camino hacia la recuperación durante 2021.

Transformación digital

Fue una de las palabras de moda durante los primeros meses de la crisis del coronavirus, cuando muchas empresas tuvieron que aceptar la importancia de esos procesos y cuando no les quedó más remedio que hacer la transición a toda velocidad.

En el análisis de Kantar dejan claro que la transformación digital es uno de los elementos fundamentales también de la recuperación post coronavirus. La crisis sanitaria ha cambiado los hábitos de los consumidores y ha asentado los patrones de consumo digitales.

Así, el 40% de los consumidores reconoce que ha aumentado el gasto que realiza online y un 45% asegura que seguirá comprando en la red tras el final de la crisis. El 95% de los responsables de negocio asegura que el gasto online aumentará, probablemente, en el futuro. Aun así, solo la mitad de las empresas invirtió en ecommerce durante los meses de la crisis, lo que hace que no les quede más remedio que trabajar en esas áreas en el futuro.

Más datos, más nuevos modos de venta y más apertura a las novedades del mercado serán claves para conectar con los consumidores en el mundo post covid.

Propósito y sostenibilidad

Lo de las compañías con valores se ha convertido en una suerte de lugar común cuando se analiza hacia dónde van las empresas y qué deben hacer. Estos últimos meses han reforzado esa idea y la importancia de los valores. Los que se avecinan seguirán posicionando este punto como muy importante.

Así, el estudio señala que el 85% de los consumidores considera muy importante apoyar a aquellas empresas que conectan con lo que creen y el porcentaje de consumidores Z y jóvenes millennials que consideran que las marcas deben liderar el cambio ha subido tras los confinanientos.

Las compañías deben asumir la importancia de la estrategia centrada en el propósito y trabajar en ese terreno. Deben ser más sostenibles, más eficientes a la hora de llegar a las necesidades de su público objetivo y más conscientes del impacto que tienen en la vida de sus consumidores.

Cambio dentro de casa

Los procesos de cambio y ajustes no solo deben realizarse en la relación con los consumidores y con el mercado. También deben hacerse dentro de casa. El otro gran terreno que Kantar considera que las empresas deben ajustar en su estrategia para posicionarse de un modo solvente durante la recuperación es el terreno de la innovación y los resultados de la organización.

Hay que ajustar el modelo operativo y los patrones de trabajo para ser más eficientes y para ocupar una posición más solvente en el mercado. Dos de cada tres líderes, señalan, no sienten que estén optando por el modelo operativo más adecuado para ser competitivos. Durante la pandemia, solo el 20% de las empresas registró tasas de crecimiento.

En este ajuste, es muy importante escuchar tanto a los consumidores como a los empleados. Así, se logrará comprender qué se debe hacer para seguir siendo relevante y para aprender del contexto en el que se mueve la compañía.