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La investigación analizará también si el apagón de las cookies es justo

A principios de junio, Google llegó a un acuerdo con la autoridad reguladora de mercados francesa. Google no apeló a las decisiones de la Autorité de la concurrence, que consideró que había cometido una falta grave. Recibió una multa histórica: además de los 200 millones de euros, lo interesante es que la decisión francesa señalaba que Google había abusado de su posición de mercado dominante en publicidad online.

Los problemas de Google en relación con las acusaciones de monopolio en publicidad estaban lejos de terminar. Ni siquiera habían empezado ahí. Al gigante se le estaban encendiendo fuegos en muchos más terrenos y a muchos más niveles. Lo demuestra que no muchas semanas después estemos hablando nuevamente sobre si Google es un monopolio en publicidad y lo que eso implica.

La Comisión Europea acaba de anunciar que abre una investigación formal por monopolio contra Google. El organismo quiere determinar si el gigante ha incumplido con la normativa comunitaria de monopolio en el mercado de la publicidad online. La investigación comunitaria tiene muchos ecos de la francesa, ya que apelan a la misma cuestión.

El organismo de la Unión Europea intentará determinar si Google ha favorecido o no su propia tecnología "en detrimento de proveedores de la competencia" en el mercado de la publicidad online. "Los servicios de publicidad online están en el corazón de cómo Google y los medios monetizan sus servicios online", asegura Margrethe Vestager, la responsable de Competencia de la Comisión Europa.

La investigación se centrará de forma especial en determinar si Google está distorsionando la competencia limitando los datos que los terceros pueden emplear. "Google colecta datos para usarlos para segmentar publicidad, vende espacio publicitario y también actúa como intermediario en publicidad online. Por tanto, Google está presente en casi todos los niveles de la cadena de suministro de la publicidad de display online", señala Vestager.

La Comisión quiere asegurar que el terreno de juego sea ecuánime para todos. Les preocupa, explican, que Google haya creado un contexto en el que a sus rivales les resulten más difícil competir contra su tecnología publicitaria.

También estudiarán el apagón de las cookies

Así, la Comisión se centrará en determinar qué supone que Google obligue a emplear ciertos servicios para comprar anuncios en YouTube o para poder servir campañas de display en ese servicio. También investigarán "el aparente favorecimiento" que Google hace de sus ad exchanges.

Pero la investigación no se quedará ahí, porque la Comisión también analizará qué supone una de las líneas maestras de trabajo de Google para el futuro inmediato. La Comisión analizará qué implican las restricciones ya existentes de Google al acceso a ciertos tipos de datos por terceras partes en sus sistemas intermediarios de publicidad, pero también qué implicará la desaparición de las cookies en Chrome y el movimiento para reducir los datos que terceros pueden recabar en Android.

Las conclusiones del organismo en estos últimos dos puntos podrían tener consecuencias de alto impacto. Si consideran que Google está con ello impidiendo el libre mercado, podría suponer un golpe brutal para la dirección que todas las grandes de internet están siguiendo.

Por ahora, eso sí, es todo todavía preliminar. Europa está aún investigando.