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Para las empresas y para las marcas, las redes sociales son importantes, siempre y cuando les sirvan para conectar con sus consumidores y para alcanzar el objetivo final, el de establecer relaciones sólidas y vender más. Las redes sociales no son ajenas a esta realidad y son muy conscientes de que las marcas buscan esto en ellas. Durante años han intentado encontrar vías para posicionarse mejor en ese terreno y para monetizar esas necesidades de las compañías.

De hecho, no hace tanto el s-commerce, ecommerce en redes sociales, se veía como una de las grandes oportunidades que las redes sociales tenían para aprovechar el potencial tirón de lo que se estaba moviendo en el mercado y para intentar hacer caja. Los esfuerzos realizados por algunas de las redes sociales, como fue el caso de Facebook, se quedaron en nada. Sus movimientos no acaban de conectar con los consumidores y asentarse como plataforma para las ventas resultaba más complicado de lo que podía parecer a primera vista.

¿Hay todavía espacio para las ventas en las redes sociales? Instagram ha recogido el guante en los últimos tiempos y ha estado lanzando diferentes elementos que se centran en convertir a la red social en una pasarela para cerrar ventas. No es que se pueda comprar a través de Instagram, pero la red social sí funciona como una suerte de llamada de atención para los consumidores.

Al fin y al cabo, ya antes de que tuviese herramientas para ello funcionaba como un escaparate para descubrir productos. Ahora, la red social permite a los perfiles de ecommerce marcar sobre sus fotografías los productos en venta. Un clic y el consumidor llega a la página en cuestión del producto.

Instagram acaba de anunciar que inicia las pruebas de un nuevo formato de mensaje de producto. El formato es más agresivo (funcionan mediante notificaciones push), lo que invita a preguntarse cómo lo recibirán los consumidores.

Cómo funcionan las notificaciones

El sistema funciona como un recordatorio de lanzamientos de producto. Las marcas podrán enviar a sus seguidores un aviso cuando los productos en cuestión estén disponibles para la venta. "Con cada vez más de esos momentos de compra pasando en Instagram, queríamos hacer más fácil para la gente el descubrir y seguir los lanzamientos inminentes de productos de las marcas y creadores que amamos", señalan en la presentación del formato en el blog de Instagram.

El consumidor tiene cierto control en cómo y qué recibe. Las marcas no podrán mandar a sus consumidores en masa recordatorios y avisos, sino que solo lo podrán hacer con aquellos que lo han solicitado previamente. Un sticker en las stories y una etiqueta específica en las actualizaciones del feed permitirán a los seguidores suscribirse a los recordatorios.

Con ello, la marca tendrá una lista de usuarios interesados, a los que podrá mandar el aviso de que el producto está disponible en cuanto llegue al mercado. Instagram lanzará, en ese momento, una notificación push con el aviso.

Por ahora, el formato solo está disponible en Estados Unidos y de modo limitado. Instagram lo ha lanzado a modo de test y de la mano de una veintena de marcas de diferentes nichos de mercado. Desde con cadenas de fast fashion como H&M a de cosmética como Mac o Nyx pasando por algunas de productos de tendencia como Adidas, Instagram probará el efecto que tienen las notificaciones.

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