PuroMarketing

Uno de los grandes temas de debate sobre internet y sobre su impacto en la vida de los ciudadanos está en cómo la red y sobre todo cómo las empresas que dominan en este terreno han invadido su privacidad. En la era de internet, los datos son los que aportan la riqueza, ya que son los elementos clave que emplean las empresas y las marcas a la hora de relacionarse con sus consumidores y de segmentar su publicidad.

A medida que las empresas buscan ser mucho más eficientes y mucho más efectivas a la hora de segmentar la publicidad, la información sobre los consumidores se va haciendo más crucial. Si quieres que los anuncios sean personalizados, antes hay que conocer a sus potenciales receptores.

Y esto ha hecho que las grandes compañías acumulen más y más información, pero también que se potencien aquellas cuestiones que hacen que se dejen más datos. Los productos de los gigantes de la red se han ido infiltrando en nuestra vida diaria, han llegado a prácticamente todo lo que hacemos y se han convertido en una suerte de elemento siempre presente en nuestro día a día. No hay más que pensar en cómo usamos algunas de esas plataformas para comprender cuán recurrentes son en nuestro día a día.

De vez en cuando, sin embargo, aparecen voces críticas y se producen movimientos de protesta. Esto ocurre, además, de un modo especialmente activo cuando alguna de esas plataformas hace algo con los datos - o permite que ocurra algo con ellos - que no nos gusta o que rompe con la relación de confianza.

El caso de Facebook y el reciente escándalo de Cambridge Analytica es uno de los grandes ejemplos de esta realidad. Cuando salió a la luz cómo se habían usado los datos y cómo la empresa había conseguido recolectarlos empleando Facebook, los consumidores montaron en cólera. Fue el momento de anunciar que se dejaba la red social y de hacer presión para que se regulase mejor cómo funcionan las redes sociales y qué ocurre con la información.

Facebook no nos preocupa tanto

Y, de hecho, cuando se analiza la percepción que se tiene de la privacidad fuera de estos momentos destacados, los resultados pueden ser mucho menos críticos de lo que lo son en otros momentos. Al fin y al cabo, aunque se diga que hay preocupación por la privacidad, se siguen publicando - o se han publicado hasta entonces - un montón de contenidos personales y privados en las redes sociales.

Como apuntan en Fast Company, la preocupación por la privacidad viene muy marcada por el contexto en el que nos movemos y en el que compartimos la información y en realidad en redes sociales no somos plenamente conscientes de cómo los datos son realmente públicos (o cómo pueden ser empleados). Y, además, las expectativas en seguridad también varían, partiendo de lo que consideremos que es relevante o no. A nuestro banco le pedimos un gran respeto por nuestra privacidad... A Facebook no tanto.

Y esto sigue ocurriendo a pesar de todos los escándalos. Un estudio ha analizado la respuesta de los consumidores tras es el escándalo último de Facebook y han descubierto que solo el 20% de la muestra no tenía perfil en la red social (la mayoría por temores en términos de privacidad). Pero, todavía más interesantes, también descubrieron que solo el 9% de la muestra había cerrado su perfil en los últimos años por culpa de sus temores en privacidad.

Nadie deja a Google

¿Somos por tanto un tanto inconsecuentes en nuestra preocupación por la privacidad? ¿O no estamos realmente tan preocupados? ¿O es que simplemente olvidamos los temores cuando la cuestión compensa? Al fin y al cabo, Facebook - que protagoniza todos los análisis y todos los temores - no es quien tiene más datos personales sobre nosotros. Como recuerdan en un análisis en The Wall Street Journal, el rey de la información es, en realidad, Google.

Google tiene muchísimos datos personales sobre nosotros y además los tienen por muchísimas vías. Los datos les llegan gracias a nuestras cuentas de usuario, pero también a lo que aporta el hecho de que Google Analytics esté por todas partes y sea el método de medición de audiencias favorito de los medios o a lo que añade su buscador - el más popular del mundo - y los historiales de búsqueda. Solo son dos puntas del iceberg. Google también está presente en los móviles (no hay que olvidar quién es el dueño de Android). Google es casi un gigante ante el que es imposible escapar.

Y, sin embargo, ¿cuántos usuarios conocemos que hayan dejado de emplear sus servicios?