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Aunque algunos aún siguen dudando que la primavera haya llegado, ya que después de los días de calor y sol volvieron de pronto las bajas temperaturas, lo cierto es que estamos ya en la recta hacia el verano, una recta que para la industria del turismo y de los viajes tiene algo ya de recta final. Los consumidores están ya comprando sus vacaciones, pensando en ellas y tomando decisiones relacionadas con ellas. Los responsables de marketing de las empresas relacionadas tienen que posicionarse ya en este terreno y jugar bien sus cartas.

Y, en ello, la tecnología puede ayudarles y mucho. La tecnología da muchas herramientas para destacar y conectar con los consumidores, al tiempo que permite continuar conectando con ellos también en el destino de vacaciones. Solo hay que tener claro qué está cambiando las cosas y cómo sacar partido de ello.

Uso estratégico de las redes sociales

Hace unos años, Facebook lanzó un estudio en el que demostraba - echando mano de los análisis de comportamiento de sus usuarios - que la investigación de nuestras vacaciones empieza en lo que ocurre en la red social. Esto es, los viajes de nuestros amigos influían en nuestras decisiones de consumo en lo que a turismo se refiere, pero también eran quienes daban consejos o quienes mostraban lo que estaba de tendencia. Los datos del estudio siguen siendo válidos, aunque no limitados a Facebook.

Esto ocurre con todas las redes sociales y posiblemente de forma destacada con Instagram, que se ha convertido en el escaparate de nuestros recuerdos de viaje.

De hecho, viajar y tener una cuenta de Instagram han hecho que ya empiece a ir en cierto modo unido. Está el 'esto es instagramable' y el cómo ciertos lugares se han convertido en puntos de atracción simplemente porque quedan bien en las fotos. Algunos lugares ya tienen colas para hacer fotografías, en las que los viajeros esperan simplemente porque la imagen queda bien luego cuando se publica en redes sociales.

Las empresas no deben olvidar esto y tienen que jugar con esa cuestión a su favor. Algunos hoteles ya tienen espacios que funcionan bien en fotos para Instagram y lo hacen a propósito: es la era de tener un libro de estilo para Instagram. El hotel se convierte en una mina de momentos fotografiables y los propios consumidores le están haciendo la campaña en redes sociales.

El móvil es determinante y no puede ser olvidado

Una de las lecciones que las empresas en general tienen que aprender en el terreno de la tecnología es que el móvil se ha convertido en cada vez más y más decisivo. Los consumidores llevan estos terminales con ellos a todas partes y lo emplean para cada vez más y más cosas. El móvil es el eterno acompañante y es el elemento que está siempre presente en su día a día, lo que hace que lo empleen de forma recurrente para cada vez más cosas.

Habitualmente, cuando se habla del impacto que puede tener en lo que toca a la industria del turismo y de los viajes el discurso se centra en lo que ocurre durante el viaje. Ahora que los consumidores se llevan el móvil con ellos y más todavía ahora que dentro de la UE no hay que pagar roaming, se emplea cada vez más in situ para buscar información y para acceder a datos sobre los lugares que se están visitando. Buscamos el restaurante en el que comer preguntando a Google o comprobamos los datos del museo en cuestión antes de ir en su página web. Y, por supuesto, empleamos las aplicaciones de mapas para llegar a los sitios.

Pero el móvil está en todas las fases del viaje y no solo en el consumo en el destino. La preparación del viaje y los pasos de consumo previos se hacen también desde dispositivos móviles. No solo investigamos el destino desde el tablet, sino que hemos empezado a comprar billetes desde el móvil o a usar la app de la aerolínea o de la compañía de tren como elemento para llevar nuestro billete y acceder a información relacionada con él.

Las empresas tienen que tener esto cada vez más en cuenta a la hora de establecer qué hacen y cómo lo hacen.

Aplicar el marketing de contenidos a la estrategia

Y, por otra parte, los responsables de la estrategia de marketing de empresas de viajes y turismo tienen que ser capaces de usar de forma eficiente las herramientas que se están usando en el marketing digital para llegar a los consumidores. El marketing de contenidos se ha convertido en un elemento decisivo en la estrategia en general de marketing en la red, porque es lo que los consumidores reciben de mejor grado.

En el caso de la industria del turismo, se puede convertir en todavía más destacado porque los consumidores dependen mucho de los contenidos y de la información que reciben en la red para tomar sus decisiones de compra. Antes de viajar nos documentamos sobre el destino. Antes de reservar un hotel leemos las opiniones de los demás. Todo ello puede jugar a favor de la compañía si sabe usar bien sus armas.

Big data, realidad aumentada, realidad virtual y demás familia

Finalmente, las compañías de la industria del turismo no deben olvidarse de los últimos adelantos tecnológicos y de su aplicación en el marketing. El big data se ha convertido en decisivo para comprender a los consumidores y también a la hora de hacer campañas que realmente resuenen en ellos. Permite conocer a las audiencias, segmentarlas y ofrecerles aquello que realmente les interesa (y no simplemente una información y una campaña genérica). Esto hace que los resultados tengan un potencial mucho mayor, ya que no se trata simplemente de vender la idea general de vacaciones y turismo sino más bien de ofrecer aquellas vacaciones que el consumidor quiere.

Pero, por otro lado, este no es el último adelanto que la industria puede emplear. La realidad aumentada y la realidad virtual (sobre todo está última) son el elemento recurrente en las ferias de la industria de turismo (a lo Fitur) y en momentos en los que se habla de tendencias, pero llegado el momento de la verdad no están tan presentes.

Y esto es un fallo, porque permite crear experiencias inmersivas y que tienen gran impacto. La realidad virtual puede ser un elemento destacado en la experiencia en punto de venta (por ejemplo, para ayudar a los consumidores a escoger destino de vacaciones en la agencia de viajes) y una manera de destacar entre los mensajes publicitarios que ahora mismo, en la recta final hacia el verano, saturan a los consumidores.