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Cuando hace unos meses Amazon abrió la primera de sus tiendas sin cajero, muchos quisieron ver en ellas el elemento hacia dónde iba a ir el futuro. Las tiendas en las que no se cobra a uno mismo en una autocaja habían sido el primer paso en la tendencia al cambio, pero no se iban a convertir en la última. El proceso seguía su evolución y las tiendas continuaban intentando encontrar nuevas maneras de descubrir cómo iba a ser la tienda del mañana. Los supermercados estaban siendo los pioneros en toda esta oleada de cambios.

Hace unos años, Coop, una cadena italiana de supermercados, presentó un modelo de supermercado del futuro en Milán, que funcionaba como prototipo de cómo podrían ser las cosas. No era un supermercado real, pero sí una muestra en una feria de alimentación de lo que podría ser. Su supermercado sería interactivo y todo estaría conectado con una app de compra smart que haría la lista por el consumidor.

Cuando presentaban el formato de supermercado (la cadena tuvo que abrir uno 'de verdad' tras el pico de interés despertado), sus responsables hablaban de un "viaje de compra digital". Las estanterías estaban llenas de productos físicos, cierto, pero también de elementos digitales que ofrecían más información y que llevaban el proceso más allá.

La apuesta de Microsoft

Más reciente es el acuerdo de Kroger, una cadena de supermercados estadounidense, con Microsoft, que también apunta hacia la fusión de lo bueno de la red con el súper de toda la vida, creando nuevas herramientas y nuevas funcionalidades. En este nuevo supermercado, las estanterías son "digitales", lo que les permite no solo cambiar los precios en el momento sino también mostrar anuncios o - muy interesante por su potencial - seguir al comprador por la tienda y hacer un seguimiento de los productos.

Las estanterías de nueva generación ya se han implantado en casi un centenar de supermercados a los que se suman las pruebas que se realizan en dos supermercados piloto en los que se personaliza lo que se ve en los estantes digitales con información vinculada a lo que el consumidor quiere o busca.

Además, en el acuerdo también se ha metido inteligencia artificial (para predecir la edad y el género y a partir de ahí los gustos y los productos que encajan con los consumidores) o sistemas más internos, como el control de temperaturas de producto o el del flujo de carritos.

El boom del supermercado conectado

Y, por supuesto, en el último CES todos los cambios de nueva generación en los supermercados han estado muy presentes. El que en inglés se llama "connected supermarket", el "supermercado conectado", ha sido una de las grandes tendencias. Amazon Go y su supermercado sin cajeros es el elemento que se podría decir que lo ha empezado todo, como recuerdan en Venture Beat, pero la competencia no está quedándose atrás o al menos no quiere hacerlo.

Como recuerdan en el análisis, aunque no ha sido uno de los grandes temas que se han mencionado al hilo del acuerdo de Kroger y Microsoft en el mismo también se habla de la idea del "retail-as-a-service" (RaaS), el hacer de la plataforma que han desarrollado algo que otros supermercados puedan emplear bajo demanda.

Igualmente, también hay un grupo de startups que están trabajando en el proceso de automatizar y 'tecnologizar' el supermercado. Grabango está intentando popularizar sistemas sin caja, en los que todos los productos en tienda han sido digitalizados para poder ser controlados y así el checkout de la compra sea automático. Standard Cognition también crea y vende tecnología sin cajeros, que ya están probando en una tienda piloto en San Francisco.

Otra, Caper, simplemente usa carros inteligentes: usando la inteligencia artificial leen lo que estás comprando. Solo hay que poner los carros y no hay que añadir tecnología a toda la tienda como en los otros casos. El carrito puede incluso recomendar productos que encajan con lo que se está comprando y va haciendo la cuenta de lo que te estás gastando.

Una revolución global

Además, aunque los titulares suelen llegar desde Estados Unidos, no es el único lugar en el que se está probando este tipo de sistemas. China tiene varios proyectos en marcha vinculados a la compra sin cajas completamente automatizada y una cadena de supermercados francesa ha abierto también un supermercado sin cajas en París.

Le 4 Casino abre 24 horas y ocupa 400 metros cuadrados. El pago se puede hacer con cajas automáticas o directamente con una app móvil (la experiencia sin cajas). Para salir de la tienda es necesario un código de barras que demuestra que se ha pagado.

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