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Muchas son las marcas y las empresas cuyos trabajadores tienen que vestir uniforme. Lo hacen los empleados de los supermercados, por ejemplo, pero también los de las compañías de aviación. El uniforme hace que para el consumidor resulte mucho más rápido identificar a los trabajadores de la empresa y por tanto dirigirse a ellos. Pero, además, el modo en el que esos trabajadores van vestidos transmite también mucha información sobre los valores de la compañía y sus principios, así como la posición que ocupan en el mercado.

Solo hay que fijarse, por ejemplo, en cómo han evolucionado los uniformes de la tripulación de cabina de Easyjet para comprenderlo. Los de sus primeros años eran mucho más informales, más cercanos a sudaderas que a la idea 'estilosa' tradicional de cómo deben ser los uniformes de las tripulaciones. La compañía ahora - cuanto también intenta vender que es una low cost, pero algo más - usa un diseño mucho más cuidado y con más estilo.

Los uniformes de los empleados son también una herramienta de marketing a un nivel que va más allá de transmitir información de la marca. Dado que son una de las primeras cosas que los consumidores ven y, sobre todo, dado que son uno de los elementos de contacto visual en momentos determinantes en relación con la marca (como por ejemplo en el cierre del proceso de compra) pueden ser también una solución para incentivar ciertos elementos y posicionar mejor algunas cuestiones.

El uniforme puede convertirse en un arma que llega al cerebro del consumidor y que ayuda a vender. Puede ser empleado como un elemento más en psicología de consumo.

El uniforme de Burger King es un Whooper

Y eso es lo que ha hecho Burger King. El diseño de sus uniformes está muy lejos de ser casual. La compañía ha rediseñado sus uniformes por primera vez para crear un traje que sea global, esto es, que empleen todos sus trabajadores en todo el mundo, y lo ha hecho en el marco de su reinvenvión de la marca, un proceso de rebranding en el que llevan inmersos desde 2014.

El diseño no emplea simplemente ciertos colores y ciertos elementos corporativos sino que busca conectar directamente con su producto estrella. Cuando sus clientes vean a uno de los trabajadores de sus restaurantes, acabarán pensando directamente en los Whopper.

"Si paras a alguien en la calle y les preguntas por Burger King, ¿qué es lo primero que les viene a la mente? El Whopper", explica a Business Insider Fernando Machado, el CMO de la cadena de comida rápida. "Por ello tener el Whopper representado en nuestra identidad visual es realmente importante", añade.

Cómo usan los colores para ello

Como explican en el análisis del medio estadounidense, el uniforme intenta replicar en su diseño no solo la identidad corporativa de ese producto sino también sus ingredientes. No es una representación 'literal': no hay un estampado de lechuga.

La compañía ha usado los colores para generar la ilusión del producto. Por un lado ha puesto rayas de colores que se asocian a los ingredientes y a su disposición en el producto (marrón para la carne, rojo para el tomate, etc). Por otro, han metido un tono de gris que quieren asociar a la parrilla en la que se hacen (y que es lo que usan como elemento diferenciador frente a otras cadenas de fast-food).

Los consumidores ya se han encontrado antes esos colores, porque estaban ya en el packaging del Whopper. Burger King quiere llevarlo ahora a otros elementos más de su imagen corporativa.

¿Son suficientes unas rayas de colores para que el cerebro del consumidor haga la conexión? Machado asegura a Business Insider que los consumidores ya identifican los bloques de colores con el producto y que su uniforme ya los singulariza frente a la competencia.