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Hace unos años, Twitter abandonó uno de los elementos presentes en sus opciones. Sus usuarios ya no podían dar una estrella de Favoritos a un tuit publicado en la red social, sino que tenían que empezar a dar un corazón. Twitter cambiaba los favoritos por los me gusta en una manera de lograr más engagement. Entonces, la compañía explicaba que con ello quería hacer que Twitter resultase más intuitivo para los nuevos usuarios de la plataforma. La red social apuntaba que el corazón transmitía más emociones. Desde fuera, el nuevo símbolo parecía una lección aprendida del libro de Facebook.

Por supuesto, para los usuarios de Twitter 'de toda la vida', el cambio era casi como una traición y una 'faceboquización' de la red social. El me gusta no es exactamente lo mismo que el favorito y los usuarios tuvieron que cambiar cómo y cuándo lo empleaban.

Ahora, años después y cuando posiblemente ya se han olvidado de lo mucho que el cambio les indignó, Twitter va a volver a cambiar las cosas. Según se ha filtrado a los medios, Twitter planea eliminar el corazón del me gusta y dejar las reacciones en simplemente retuits.

La noticia la ha adelantado The Telegraph, partiendo de declaraciones que el CEO y fundador de la red social, Jack Dorsey, hizo en un evento. Dorsey señaló que no era fan de la opción y que Twitter se iba a deshacer de ella "pronto". Twitter eliminará el me gusta porque con ello cree que mejorará la calidad del debate y de las conversaciones en la red social.

Por qué quieren matar al me gusta

El cambio se enmarcaría, como recuerdan en el medio británico, en todo el proceso de limpieza en el que Twitter se ha sumido en los últimos tiempos. Twitter quiere reducir el impacto de las cámaras de eco y también el poder de los trolls y su efecto en las conversaciones. Eliminar los me gusta sería una manera - o eso parece que piensan - de potenciar otros formatos de conversación menos problemáticos.

De hecho, el único comentario que Twitter ha hecho sobre la noticia ha sido desde su cuenta de comunicación, retuiteando con comentario el artículo de The Telegraph. "Como llevamos diciendo desde hace un tiempo, estamos repensando todo sobre el servicio para asegurar que estamos incentivando conversaciones saludables, eso incluye el botón de me gusta", publicaban. "Estamos en las fases tempranas del trabajo y no tenemos planes para compartir ahora mismo", añadían.

El impacto de la medida

Eliminar el me gusta hará que una parte de la actividad de la red social desaparezca, se mire por donde se mire. Ahora mismo, el me gusta es una especie de respuesta rápida y una ligeramente menos comprometida que dar un retuit. El me gusta es desde un 'he recibido tu mensaje' a un 'eso que estás diciendo me gusta'.

Dar me gusta resulta además mucho menos complicado que retuitear un contenido: la barrera de entrada para ello es mucho más baja. Por ello, posiblemente, es más fácil dar un me gusta a un contenido de una marca, de una empresa o de un influencer que retuitear lo que han publicado.

El cambio en Twitter tendrá por tanto un impacto en lo que hacemos en la red social, pero también en lo que recibimos en la misma, especialmente si se es una cuenta corporativa. ¿Tienen las empresas, las marcas y los influencers parte de su alcance y de su actividad amenazada?

Además, el impacto de la medida puede ir mucho más allá de lo que pasa en Twitter y puede llegar a otras redes sociales. ¿Qué ocurriría si otras redes sociales decidiesen seguir su ejemplo para potenciar conversaciones 'mejores'? Parece poco probable de entrada que Facebook o Instagram terminen con sus me gusta, pero en ese hipotético caso se convertiría en un lastre muy importante para las marcas, las empresas y, sobre todo, la actividad de los influencers, que viven y publican por los likes.