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Nuevo escándalo protagonizado por YouTube y su publicidad y ya van demasiados como para que el tema no sea uno de los elementos recurrentes ya en las preocupaciones de las marca. Igual que había ocurrido cuando estalló el escándalo inicial, hace ya más de un año, y cuando una investigación de un diario demostró que los anuncios de marcas legítimas se servían con contenidos racistas, extremistas y similares, una investigación reciente ha demostrado la existencia de una red de contenidos pedófilos en la que se servían publicidad.

Este escándalo ha empezado también con una investigación previa de los medios. Como publicaba Wired, que fue quien destapó el entramado, los pedófilos estaban compartiendo y comentando contenidos en YouTube, contenidos que tenían publicidad de marcas de todo tipo. Alfa Romeo, Fiat, Fortnite, Grammarly, L'Oreal o Maybelline fueron algunas de las marcas protagonistas de los anuncios que aparecieron en pre-roll durante la investigación realizada por Wired (un youtuber también ha realizado una investigación sobre este tema que también se ha hecho viral).

El medio online se puso en contacto con YouTube para transmitirle lo que habían descubierto, pero también con los anunciantes. Uno de ellos señalaba que era "repulsivo que los pedófilos estén usando YouTube para sus actividades criminales". La respuesta de YouTube al medio fue que sus herramientas hacían que fuesen efectivas al 99% mostrando anuncios solo en vídeos apropiados, sin embargo la investigación de Wired demostró que encontrar esos contenidos en YouTube era muy fácil (el sistema acaba recomendando vídeos similares, apuntan) y que muchos de ellos contaban con publicidad en pre-roll.

Disney o Nestlé dejan de anunciarse

Tras el escándalo las marcas han actuado. Disney ha dejado de invertir dinero en publicidad en YouTube. La compañía no ha hecho el anuncio público, pero fuentes lo han confirmado a Bloomberg. Este movimiento podría ser un serio problema para YouTube, más serio que otros boicots del pasado, ya que Disney es uno de sus principales anunciantes. El 4% de todos los anuncios que se sirven en YouTube, como demostraba un estudio hace unas semanas, son de Disney.

Otras compañías han sido más claras y han anunciado ya directamente que dejan de anunciarse. Así, Nestlé ha pausado también sus anuncios y otras compañías como Epic Games (los responsables de Fortnite) o Dr. Oetker, han anunciado que posponen sus planes de publicidad en YouTube.

A Bloomberg, y posiblemente con el estallido de la crisis ya en marcha, YouTube dio muchos más datos y una respuesta más completa que la que le dio a Wired. Según explicaba una portavoz del portal al medio económico, han tomado "acción inmediata" y han "borrado cuentas y canales, reportando la actividad ilegal a las autoridades y desactivando los comentarios que violan las normas". Según las estadísticas de YouTube los vídeos mencionados habrían conseguido unos ingresos de menos de 8.000 dólares en los últimos 60 días y YouTube planea devolvérselos a las marcas afectadas.

Una nueva confirmación de que YouTube falla

Pero, aunque YouTube devuelva el dinero de los anuncios y aunque asegure que ha endurecido sus normas tras lo ocurrido, la situación vuelve a demostrar que las cosas, en la red de vídeos, están lejos de ser seguras para las marcas y que YouTube no es capaz de controlar el contenido. Como señalaban en el análisis de Wired, muchos de los comentarios más escabrosos de esos vídeos estaban en lenguas que no eran inglés, demostrando que aunque los algoritmos de YouTube puedan identificar lo que ocurre en inglés y propiciar que se actúe fallan en los demás idiomas.

YouTube, a pesar de todas las promesas y a pesar de todo el caos en el que se vio sumida hace ya dos años, no ha logrado solucionar sus problemas.