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A medida que se van acercando los meses de sol y calor y que se van perfilando los tiempos de vacaciones, se debería empezar a trabajar también en la estrategia de marketing para el verano. El verano es un momento crucial y decisivo, no solo porque para muchas empresas y para muchos sectores es su momento destacado en términos económico del año (no se habla de 'hacer el agosto' por casualidad) sino también porque en general los trabajadores del equipo de marketing se suelen coger sus vacaciones y crear así una situación compleja.

Claramente, los trabajadores tienen derecho y necesitan tomarse tiempo libre. Pero el social media marketing no se puede tomar un respiro ni el marketing en general, por mucho que las plantillas se aligeren con las vacaciones. "La comunicación no debe parar en vacaciones y las redes sociales tampoco", recordaban en una nota de prensa expertos de Agenciasdecomunicacion.org. Los expertos de esta compañía alertaban además del peligro que podría suponer un apagón informativo para las empresas más pequeñas, que suelen ser las que durante el verano hacen este tipo de acciones y cierran sus perfiles corporativos. Les dan también vacaciones.

"Se pueden reducir el número de publicaciones o interacciones, se puede hacer un plan más ligero para la temporada estival, pero nunca abandonar el perfil ya que eso supondría un retroceso", señalaban. Hacer un apagón puede llevar a que no solo se pierdan seguidores o se lastre el engagement de manera irreversible de cara a los meses en los que se recupere la actividad, sino que además puede tener un impacto muy negativo en la atención al cliente y en la experiencia de los consumidores.

Tus consumidores seguirán necesitándote

Al fin y al cabo, los potenciales problemas a los que se tienen que enfrentar las empresas no se toman vacaciones durante el verano y, de hecho, en ocasiones los propios factores que marcan la campaña de verano (que en algunos sectores implican menos horas de atención al cliente y menos personal activo) crean nuevas ventanas para los fallos y nuevos potenciales errores.

Y, ante esas situaciones, los consumidores seguirán empleando los mismos caminos y los mismos recorridos para dejar claro que no están nada conformes con lo que está ocurriendo y con cómo se están gestionando las cosas. Ellos seguirán yendo a la red social de turno a dejar su comentario o aprovecharán las plataformas colaborativas para subir su queja, esperando lograr una respuesta como lo harían en un mes cualquiera de invierno.

El punto clave para las empresas 'del verano'

Esto resulta además mucho más importante para las empresas que están vinculadas al consumo de verano. Para sectores como la hostelería y la restauración, para los que los meses de verano (especialmente si están en zonas de mar o en puntos muy turísticos) suponen sus principales puntos de ingresos, esta situación es mucho más crítica y el tener muy claro que tienen que aplicar mejor que nunca el marketing es determinante.

Por supuesto, es algo crucial en social media marketing, pero también en marketing en general. Durante el verano tienen que cuidar mucho más su imagen, su experiencia de usuario, su comunicación o sus mensajes para lograr los mejores resultados, pero también tienen que escuchar a los consumidores y analizar la recepción que tienen sus movimientos para ser capaces de lograrlo. No vale con simplemente hacer una campaña de publicidad aprovechando el verano para que te encuentren, sino que hay que tener una actividad de 360 grados y que toque a todos los puntos y todos los palos.

Y, aunque en la teoría esto parece bastante claro, habría que pensar qué ocurre en la práctica. Cuando se hace contratación estacional en las empresas, por ejemplo, no se suele hablar de marketeros y refuerzos para el equipo de marketing, sino de perfiles muy concretos para las actividades de verano. Lo cierto es que en el verano el equipo de marketing no debería quedar debilitado y las vacaciones del personal fijo del equipo deberían ser cubiertas con un refuerzo. Igual que se tiene que crear una estrategia para estos meses, también se tiene que trabajar en cómo se aplicará y qué recursos necesitará.

Una estrategia que cubra todas las áreas

De hecho, tener un equipo de marketing sólido también durante la campaña de verano es crucial por muchas razones. No se trata solo de que garantizar que se siga manteniendo la actividad y que no decaiga especialmente en aquellas áreas críticas, como es el caso de las redes sociales y la gestión de quejas y problemas, sino también de que se mantengan los estándares y se siga manteniendo una estrategia holística en lo que a marketing se refiere.

Al fin y al cabo, cuando se habla de marketing y verano y de los peligros a los que se enfrentan las empresas por no mantenerse alerta se suele acabar hablando del poder de internet y del riesgo que supone no estar gestionando la presencia online de la misma manera eficiente que el resto del año, pero ahí no deberían terminar las cosas.

Igual de importantes son también otros elementos que marcan los procesos de descubrimiento y consumo de los productos, como pueden ser el boca a boca o las recomendaciones de amigos y familiares. De hecho, en algunos sectores de consumo durante el verano, su peso es hasta más elevado, como ocurre por ejemplo en los viajes. La estrategia de marketing tiene que seguir potenciando, trabajando y vigilando estas áreas, cuyos efectos continuarán además una vez que la campaña de verano se cierre.