PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas

Reservar viajes, comprar libros, conseguir una pantalla de ordenador al mejor precio... son muchas las compras que ya hacemos de forma mayoritaria a través de Internet. Sin embargo, hasta ahora, las tiendas de ropa física mantenían el tipo. Al fin y al cabo, muchos consumidores desconfiaban de eso de comprar una camiseta sin haberla probado antes, de hacer un gasto sin tocar el material y comprobar los tejidos, de tener que hacer un cambio y meterse en un berenjenal.

Malas noticias para las marcas tradicionales: eso está cambiando. Al menos entre los más jóvenes: los millennials, cada vez más, prefieren comprar la ropa online, especialmente a la hora de hacerse con prendas básicas.

Las tiendas online han sabido ofrecer una serie de servicios que el consumidor anhelaba: son ellas quienes proponen las mejores ofertas, son las que están personalizando al máximo el proceso de compra , son las que tienen una respuesta más inmmediata a las peticiones del consumidor. Todo eso más allá del hecho de que la explosión de los smartphones haya transformado por completo nuestra forma de comprar, y ahora adquirir productos cuándo, cómo y dónde los queremos se vuelve esencial.

En Estados Unidos cadenas de ropa como GAP o American Apparel ya están notando una bajada considerable en las ventas, mientras que otras firmas que fabrican y venden su producción directamente online crecen como la espuma. El director de una de estas firmas, explicaba a Adweek que "los comerciantes tradicionales están atascados con las infraestructuras, tanto desde el punto de vista de la manufactura, como de la distribución. Mientras tanto, este nuevo modelo de negocio parece hecho a medida, personalizado al máximo. ¿Cómo luchar contra una experiencia que hasta ahora solo se conseguía en una tienda de alta costura?".

Porque lo que están haciendo estas tiendas online es invertir en la experiencia del cliente, algo con lo que las cadenas tradicionales no pueden competir al mismo coste. Así, las marcas online proponen extras como que el cliente se implique en el diseño de la prenda (eligiendo colores o materiales, por ejemplo), tiendas efímeras donde ofrecen a los consumidores arreglos a medida, o explicaciones del coste de cada paso del proceso de fabricación de cada prenda, por poner solo tres ejemplos. Se apropian de conceptos como la transparencia, la autenticidad o la personalidad , que se están echando en falta en las grandes tiendas, y que son claves para la generación millennial.

Porque a lo que los jóvenes le dan prioridad es a una buena experiencia de compra y, frente a lo que se suele pensar, también al trato personalizado.

En España también aumenta la compra de ropa online

Aunque es en América donde se ha comenzado a notar el bajón de las grandes cadenas de ropa, los comerciantes españoles deberían estar atentos, pues en España también se compra cada vez más a través de Internet.

Y quien lo prueba, repite. El 88% de los consumidores valora positivamente su experiencia de compra online, según datos de Ipsos Loyalty España, y el 77% de los encuestados había realizado más de 4 compras online en los últimos meses. Eso sí, aquí la principal razón por la que apostamos por la compra online son los precios (el 52% de los encuestados). Solo después llegarían otros factores como la comodidad de comprar desde casa, o la usabilidad de la web, que hace más sencillo encontrar lo que uno busca.

ESERP Business & Law SchoolFlyeralarmDataCentricUDIMA, Universidad a Distancia de MadridExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosBSM UPF Universidad Pompeu Fabra Medianzo