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Algunas tiendas online se encargan de recaudar ellas directamente esos costes para hacer la experiencia más amigable a los consumidores 
Se acaba la bicoca de las compras online fuera de Europa: a partir del 1 de julio todas tendrán que pagar IVA en la UE 

"No eres la única". Mi interlocutor en atención al cliente de BookDepository, una librería online con sede en Reino Unido, y yo nos hemos intercambiado un par de mails durante una mañana. En mi último mail, y de forma muy amable, me dijo que no me preocupase, que las dudas que les había planteado se las estaba planteando mucha más gente.

El día anterior por la noche había comprado un libro, después de leer un par de veces las FAQs de su tienda para confirmar que volvían a dar servicio con normalidad a la Unión Europea y que mi pedido no iba a obligarme a pagar nada en Aduanas. "Los precios en nuestra web y que aparece en tu cesta son precios finales. No tendrás que hacer frente a ningún coste adicional para recibir tu pedido", se lee en su zona de ayuda. Una vez que ya había cerrado el pedido, como una especie de maldición, me crucé con un aviso en redes sociales sobre el próximo cambio que afectará al ecommerce.

Hasta ahora, los pedidos con valor inferior a 22 euros que llegan a la Unión Europea desde otros lugares están exentos de tener que pasar Aduanas. Dado que su valor es muy bajo, podían circular sin mucho problema. Es lo que permitía, por ejemplo, esa experiencia de comprar algo muy barato a China y que llegase a tu buzón sin muchos problemas. La norma ha cambiado y la aplicación del cambio se hará el 1 de julio.

Todas las compras ecommerce hechas desde la Unión Europea a fuera del espacio económico común tendrán que pasar un proceso de Aduanas y pagar el IVA correspondiente vinculado al producto. La única excepción estará en que la tienda online haya cobrado ese IVA ya y se encargue de gestionar ese proceso ella misma. Es, por ejemplo, lo que desde atención al cliente de la librería online me han explicado que hacen. Mi pedido llegará a mi buzón como en la normalidad pre-Brexit, porque BookDepository ya me ha cobrado el IVA español.

Aun así, para los consumidores que ya habían tenido que enfrentarse a la incertidumbre que generó el Brexit (esta librería online dejó durante un tiempo de vender a Europa y su competidora indie, Wordery, sigue sin hacerlo todavía), este es un nuevo factor complejo, que hará que se piensen todavía más hacer compras transfronterizas, o al menos compras transfronterizas fuera de la Unión Europea.

Si ya los plazos de entrega son mucho mayores (las compras en BookDepository previas al Brexit solían hablar de 8 a 10 días de entrega en España, que solían ser muchos más si comprabas desde fuera de las grandes poblaciones; ahora hablan de 20 días), este nuevo elemento lastrará aún más la experiencia.

Cómo funcionará el cambio

El cambio normativo no es nuevo, aunque su aplicación lo vaya a ser. Como explican en La Voz de Galicia, el cambio en la ley se hizo para terminar con cierta picaresca y que los gigantes de las ventas online no se aprovechen de resquicios legales para jugar con ventaja frente a las tiendas online comunitarias.

Hasta ahora, muchas compras hechas a tiendas fuera de la UE estaban exentas de IVA porque tenían ese bajo valor que les evitaba pasar por el control aduanero. Sin embargo, esa barrera estaba haciendo que se colasen productos que sí deberían estar siendo gravados: según recoge La Voz, algunas cuentas estiman que se estaba perdiendo un 6% de la recaudación anual de IVA por fraudes y errores conectados a esos productos.

A partir del 1 de julio, no habrá compra online exenta de IVA. O la empresa que vende se encarga de hacer ese proceso por el consumidor o el propio comprador tendrá que gestionar el pago de aduana cuando el producto llegue a su casa (como les pasó a muchos compradores cuyas compras llegaron justo después del Brexit). Esto también afecta a las compras que se hagan en Reino Unido, que ya no es parte de la UE, y, según el diario, a las que se hagan en Amazon fuera del territorio europeo (por ejemplo, si se compra a Amazon.com).

El IVA a pagar será el mismo que aplicaría en el país de destino. Por ejemplo, en España habrá que pagar el 21% del valor del producto como IVA. Si el pedido tiene un valor superior a los 150 euros, a esa cifra hay que sumar los cargos de aranceles. A todo ello hay que sumar que hay que pagar en no pocos casos a las compañías que hacen las entregas por la gestión de esa carga.