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La crisis de la covid-19 ha golpeado a muchos sectores: en el caso del retail se suma a la crisis de identidad que ya arrastraba previamente
Así será el futuro del retail y los retos para las marcas en el nuevo mundo del Coronavirus

Se podría decir que lo que llevamos de siglo XXI no ha sido el mejor momento para la historia del retail. Aunque en los primeros años 2000 no parecía que las cosas fuesen a ser muy diferentes a lo que lo eran en la década anterior, los cambios sociales y estructurales han hecho que las tiendas se enfrenten a un momento complicado.

Los grandes centros comerciales han entrado en crisis (se habla de hecho del apocalipsis retail) y las calles comerciales de los centros de las ciudades han visto cómo su posición en el proceso de consumo también cambiaba.

El boom del ecommerce ha sido una de las cuestiones que ha cambiado las cosas para el retail, pero no la única. La crisis económica de 2008 afectó duramente al consumo en general y a las tiendas en particular, como también lo hicieron los cambios de gustos y de hábitos que trajeron consigo los cambios generacionales. Hasta el boom de los smartphones, que ha hecho que miremos mucho menos los escaparates que nos rodean, ha golpeado a las tiendas.

La crisis del coronavirus, que ha paralizado la economía en muchos mercados y ha cambiado el contexto en el que se mueven los consumidores, ha golpeado duramente a muchos sectores. El retail no se ha quedado al margen.

Tiendas cerradas, aforos reducidos en la reapertura y consumidores no siempre tan abiertos al consumo han hecho que las cosas cambien y que las tiendas tengan que reinventar qué hacen y cómo. Como señalan en TotalRetail, la crisis ha obligado al retail a cambiar y de ella saldrá de un modo distinto a cómo entró. En su análisis, han identificado tres grandes elementos de cambio que marcan cómo será el futuro del retail en el mundo post coronavirus.

La crisis del retail será un problema para las marcas de siempre, pero una oportunidad para las directas al consumidor

La crisis del coronavirus ha cambiado nuestra relación con los puntos de venta, pero también cómo descubrimos las marcas y hasta a cuáles les somos o no leales. Al fin y al cabo, los estudios han demostrado que durante estos meses hemos descubierto marcas y nos hemos conectado a ellas.

Pero todos estos cambios afectarán también a las estrategias de las marcas y a su actividad en marketing. Como explican en el análisis, las marcas de siempre, que han trabajado durante años en usar al retail como palanca para llegar al consumidor, tendrán que empezar a manejar un nuevo escenario.

Para las marcas directas al consumidor, que han crecido de forma notable en los últimos años, se podría convertir en una oportunidad para llegar al consumidor y conquistarlo.

El mercado debe asumir que de esta crisis saldrá un nuevo retail

En el análisis apuntan que el retail ya no volverá a ser como era en el pasado. Es decir, tras estos meses no volveremos a la tienda que teníamos antes. Lo que han tenido que hacer durante la crisis les ha obligado a lanzarse más a la transformación digital y ha acelerado la adopción de estrategias omnicanal, ampliando los servicios de click & collect y el uso de internet.

Además, la reactivación de la actividad no implica tampoco un retorno a la normalidad como tal. Como explican en el análisis, la vuelta sigue suponiendo menos tráfico en tienda y consumidores más reacios al consumo (no se trata solo de que no vayan a las tiendas por miedo a la enfermedad, sino que se está comprando menos porque se están ajustando más los presupuestos).

Las tiendas se van a convertir en espacios digitales que buscarán el engagement

Por todo ello, las tiendas digitales serán cada vez más habituales y se convertirán en una pieza crucial de la estrategia de las compañías. Esto no implica solo que el retail se convierta en un lugar para recoger pedidos online, sino más bien que se integrará en una estrategia más compleja. Las compañías buscarán el engagement de los consumidores, el ofrecer servicios y experiencias.

Este cambio también afectará a las tiendas online propiamente dichas. El ecommerce tampoco puede ser un lugar para comprar, sino que tendrá que posicionarse también como un entorno de experiencias. En el análisis hablan de "centros multiactividad", con más herramientas de compra virtual, apuesta por el entretenimiento o más servicios al consumidor.

Algunos casos de éxito durante la pandemia ayudan a ver cómo será ese ecommerce del mañana. Nike, por ejemplo, conectó con los consumidores chinos a pesar de que tuvo que cerrar el 70% de las tiendas en el país y llegó a vender más ofreciendo una serie de servicios que los consumidores buscaban en ese momento.