LinkedIn impulsa las interacciones invisibles y frena el rendimiento del vídeo
Por Redacción - 14 Abril 2026
LinkedIn está experimentando una transformación significativa en la forma en que se mide la interacción dentro de la plataforma. Según el Estudio LinkedIn 2026 elaborado por Metricool, las métricas tradicionales visibles —como los “me gusta”, los comentarios y los compartidos— continúan descendiendo, mientras que la interacción real sigue creciendo gracias al auge de las denominadas “interacciones invisibles”.
El informe, basado en el análisis del rendimiento de publicaciones tanto de perfiles personales como de páginas corporativas, pone de manifiesto un cambio estructural en los hábitos de consumo de contenido y en los criterios del algoritmo. En términos interanuales, los “me gusta” caen un 13 %, los comentarios un 17 % y los compartidos un 10 %. Sin embargo, la interacción total aumenta cerca de un 14 %, impulsada por acciones menos visibles como clics, visualizaciones de vídeo, desplazamientos en carruseles o aperturas de enlaces.
Estas interacciones invisibles reflejan un grado de interés más profundo por parte del usuario y están adquiriendo un peso creciente en el algoritmo de la plataforma, que prioriza cada vez más factores como la relevancia, la credibilidad y el tiempo de atención frente a indicadores superficiales. En este contexto, Juan Pablo Tejela, consejero delegado y cofundador de Metricool, subraya que el sector lleva años evaluando el éxito en función de métricas visibles, pero este enfoque está quedando obsoleto ante la aparición de nuevas señales clave que no siempre son perceptibles.
El estudio también evidencia un cambio en el rendimiento de los formatos de contenido. Aunque el uso del vídeo continúa creciendo, su eficacia relativa está disminuyendo frente a formatos menos explotados. Publicaciones como carruseles, combinaciones de múltiples imágenes o encuestas —estas últimas con una presencia inferior al 1 % del total— logran mejores resultados tanto en impresiones como en engagement. Esta tendencia sugiere que una mayor visibilidad no implica necesariamente un mayor impacto, especialmente cuando determinados formatos se saturan.
En cuanto a los datos más relevantes, los clics registran un aumento del 5 % pese al descenso de las métricas tradicionales. Los perfiles personales generan un 63 % más de engagement que las páginas de empresa, aunque estas últimas destacan por su capacidad de amplificación al concentrar un mayor número de compartidos. Asimismo, los perfiles personales acumulan más comentarios, mientras que solo el 7 % de las páginas consigue crecer de forma significativa en número de seguidores.
El comportamiento dentro de la plataforma muestra, además, una divergencia cada vez más clara entre perfiles individuales y marcas. Aunque ambos generan niveles similares de impresiones por publicación, los perfiles personales concentran una mayor interacción, especialmente en el caso de marcas pequeñas o emergentes. Por su parte, las páginas corporativas funcionan principalmente como canales de distribución, facilitando la difusión de contenidos a mayor escala.
Finalmente, el estudio pone de relieve una desconexión creciente entre los formatos más utilizados y los que ofrecen mejor rendimiento. En las páginas de empresa, el 75 % del contenido sigue centrado en imagen y vídeo, a pesar de que otros formatos muestran mejores resultados. En perfiles personales, el vídeo ya es el formato predominante, aunque su rendimiento queda por debajo de alternativas como los carruseles o las publicaciones visuales múltiples. En conjunto, los datos reflejan que el comportamiento de los usuarios está evolucionando a un ritmo más acelerado que las estrategias de contenido, lo que obliga a replantear los enfoques tradicionales en marketing digital.
El análisis se basa en el estudio de 673.658 publicaciones realizadas por 63.108 cuentas de todo el mundo entre enero y febrero de 2025 y el mismo periodo de 2026, lo que proporciona una base sólida para identificar estas tendencias emergentes.
















