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Los dispositivos móviles se han convertido en uno de los elementos que más interesan a los diferentes jugadores online. Para los anunciantes, el móvil es el escenario al que tienen que prestar cada vez más atención, ya que es donde sus potenciales receptores están cada vez más y más presentes. Los consumidores usan el móvil para cada vez más y más cosas y este está más y más integrado en su día a día. El peso que tiene, por tanto, en sus procesos de compra y en las decisiones de compra es cada vez mayor.

Para los medios, estar cada vez más presentes y de forma más fácil y más eficiente en dispositivos móviles se ha convertido en por tanto más y más importante. Es donde sus clientes - los anunciantes - quieren que estén y es donde necesitan estar presentes para poder ser rentables. Pero conquistar el móvil no es tan fácil y les obliga a tomar ciertas decisiones y a replantearse cómo están haciendo las cosas. Uno de los elementos básicos del móvil es, de hecho, una cuestión problemática para ellos. El modo en el que se presentan las cosas no puede ser igual que en las demás pantallas. Lo que funciona en la pantalla de un ordenador no necesariamente funciona en la pantalla del móvil.

Y para solventar esa cuestión han ido apareciendo a lo largo de los años diferentes elementos y diferentes parches y cambios de diseño. El diseño responsivo se convirtió en una de las grandes tendencias hace unos años (y ahora se ha convertido en algo que se da por sentado) como solución a los problemas de adaptar lo que ocurre en un escenario a otro. A eso se ha ido sumando que cada vez los buscadores son más exigentes con el servicio y el tipo de contenidos que se ofrecen vía móvil, lo que ha hecho que los medios y las diferentes páginas online tengan que posicionarse mejor en ese terreno.

Google, que ha sido uno de los elementos que han hecho que el salto al móvil tenga que hacerse sí o sí (no hay que olvidar el impacto que tuvo su ajuste de algoritmo de hace unos años), ha sido propiciador y también potenciador. Además de empujar a los medios y a las páginas web hacia el móvil, también les ha ofrecido una suerte de solución, el omnipresente AMP.

AMP es la solución que ofreció Google (aunque lo apoyan otros gigantes de internet) para hacer que las páginas se carguen de forma mucho más rápida en dispositivos móviles.Su carga suele estar en un segundo de media y ser por tanto mucho más rápida que la media de las págins que no lo usan o que emplean otro sistema.

O al menos eso es lo que promete. La idea es que una carga más rápida hará que los internautas accedan más y mejor a esos contenidos. De hecho, en los resultados de búsqueda en Google las páginas que emplean AMP aparecen destacadas con un símbolo que avisa a los usuarios de que se cargará empleando este sistema.

Pero ¿sale a cuenta a los jugadores online emplear AMP? ¿Es realmente la solución a los problemas del móvil y la llave que generará mucho más tráfico? ¿O es simplemente otro movimiento más que pone a Google en una situación privilegiada?

No impacta tanto en tráfico

Los datos de tráfico invitan a enfrentarse a AMP con cierta cautela, o al menos eso es lo que se puede extraer analizando los datos de un estudio de Chartbeat y The Daily Beast. En general, AMP está ampliando el tráfico. Es decir, de forma agregada el tráfico de las páginas AMP está subiendo. Sin embargo, cuando se miran los datos al detalle los números no son tan positivos.

Para los medios de forma única y específica, AMP no está teniendo un impacto tan positivo. De los medios analizados, solo el 34% había visto una subida de tráfico vinculada al uso del sistema. El estudio se centra en los datos de los medios de forma concreta, pero sus conclusiones se pueden extrapolar para comprender de forma más genérica cómo funciona el tráfico online móvil.

Solo en uno de cada tres medios que analizaron en el estudio se han encontrado pruebas estadísticas que confirmen y apunten a que AMP ha tenido un impacto en el tráfico del medio y ha hecho que suba. AMP por tanto no impacta de un modo tan positivo en el tráfico.

No es el único problema. "Aunque puede ser posible optimizar la implementación de AMP para mejorar la monetización, los editores viendo los más bajos ingresos en la plataforma tendrán un tiempo complicado defendiendo que la subida de tráfico lo cubre", apuntan en las conclusiones. Esto es, a los medios AMP no les sale a cuenta en términos de rentabilidad y monetización del contenido, lo que hace que sea mucho más complicado justificar que puede valer partiendo del tráfico que puede generar.