PuroMarketing: Noticias de marketing, publicidad y marcas

El que no haya odiado nunca a un anunciante, que tire la primera piedra. Y es que no hacen falta sesudos estudios que confirmen que la publicidad intrusiva molesta al consumidor, todos hemos vivido esa experiencia en primera persona, cuando estamos leyendo tranquilamente un artículo en el móvil y de repente salta un anuncio y, al intentar cerrarlo, abrimos una ventana, y al cerrarla, vuelve a saltar el anuncio y así sucesivamente.

La publicidad intrusiva y molesta es, de hecho, la causante de que cada vez más usuarios recurran al ad-blocking y de que el rechazo ante la publicidad sea generalizado.Y es que, como destaca un reciente informe de HubSpot, los anuncios perjudican las experiencias online de los consumidores, y por eso el 80% ha abandonado alguna web debido a la interrupción de los anuncios online, y el 50% ya se ha planteado instalar herramientas de bloqueo de anuncios.

El informe también repasa el tipo de formatos considerados como más y menos aceptables por parte de los consumidores, destacando que el email y los contenidos patrocinados en redes sociales son algunos de los que proporcionan una experiencia más neutral -menos negativa- pero incluso en estos canales una mala práxis puede desbaratar la aceptación del usario: el 77% de los encuestados se desinscribirían de la lista email de una marca que envía demasiados mensajes y un 65% si les envía emails que no se corresponden con sus intereses.

Por contra, el tipo de anuncios que generan mayor rechado son las llamadas de telemarketing, los anuncios pop-up online y los anuncios pre-roll en vídeos o aquellos con reproducción automática, es decir, los formatos más intrusivos. Hay que decir que el 92% de los encuestados considera negativas o extremadamente negativas las llamadas de telemarketing, y que el 83% opina lo mismo de los anuncios pop-up, pero solo un 8% califica negativamente a los emails. Curiosamente, los anuncios televisivos también parecen gozar ya de bastante aceptación y solo 2 de cada 10 consumidores dicen que generan una experiencia negativa.

Utilizar anuncios que interrumpen la experiencia del usuario perjudica a la marca y al anunciante

Los anuncios intrusivos no solo molestan al usuario en un momento dado, sino que pueden hacerle cambiar de opinión sobre la marca que aparece publicitada. Así, el 75% de los consumidores tendrían una peor imagen de una marca que los llama por teléfono para promocionarse, pero el 64% también de aquella que recurre a interstitials y anuncios pop-up.

Es decir, los formatos elegidos tienen una repercusión directa sobre la reputación de una empresa, y, según otro estudio de We are social, los anuncios que interrumpen son los que menos perdonan los consumidores.

Pero no es lo único que les molesta, sino que también llevan muy mal que los anuncios se muestren en el momento más inoportuno -que tiene mucho que ver con el tema de las interrupciones-, así como que les lleguen mensajes publicitarios que no están pensando para ellos, que se exageren las bondades del producto o que la calidad del mismo sea baja.

Por no olvidar que el exceso de anuncios es una queja recurrente de los consumidores desde tiempo inmemoriales, pero la industria publicitaria se resiste a tomar nota: lo cierto es que la gran cantidad de anuncios es otra de las razones clave por las que cada vez más usuarios apuestan por el ad blocking, y también repercute negativamente en la imagen de las marcas que participan del bombardeo.

ESERP Business & Law SchoolFlyeralarmDataCentricUDIMA, Universidad a Distancia de MadridExaprintIEBS Digital Business SchoolCEF Centro de Estudios FinancierosUPF Barcelona School of ManagementMedianzo