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Durante años, una de las acusaciones generalizadas que se le hacía a la televisión era la de que funcionaba como una especie de niñera sin criterio. Niños y adolescentes - sobre todo los primeros - pasaban horas y horas delante de la televisión, que los entretenía y los mantenía ocupados. La tele, apuntaban los críticos, los tenía medio aletargados.

Sin embargo, los tiempos cambian y los hábitos también. La televisión, la reina de las salas de estar, ha dejado de ser el centro del ocio y ha perdido tiempo y atención. Lo ha perdido en los adultos y lo está perdiendo en grandes cantidades entre los niños y los adolescentes. Los más jóvenes y adolescentes pasan mucho tiempo accediendo a contenidos, pero esos contenidos ya no están en la tele. Los niños, son ya asiduos al contenido online desde plataformas como Youtube, y que consumen a través de todo tipo de dispositivo móvil.

El 70% del tiempo que destinan al consumo de contenidos ya va a parar a manos de fuentes de contenidos que no son las tradicionales y que no son servidas por las fuentes de publicidad de siempre. Esto es, en realidad, los adolescentes no ven la televisión y dedican ese tiempo a ver contenidos online que encuentran en YouTube y en Netflix.

Según las estadísticas de la firma de análisis Piper Jaffray, los adolescentes ya ven el doble de tiempo Netflix del que ven la televisión tradicional (en este caso, cable). De hecho, Netflix ya acumula el mayor porcentaje de consumo diario de contenidos entre los adolescentes, siendo ya el 37,6% de su tiempo diario.

Cae la tele, sube internet

Desde 2015, el tiempo que los adolescentes dedican a la televisión se ha prácticamente cortado a la mitad. Los datos son sobre una muestra de adolescentes estadounidenses, pero estas cifras y estas tendencias suelen empezar a mostrarse en ese mercado y de ahí suelen saltar al resto de mercados. Lo que ven ahora mismo los responsables televisivos en EEUU con sus adolescentes es lo que verán mañana los europeos.

Aun así, quien está canibalizando a la tele no es exactamente Netflix, sino más bien YouTube. Desde 2015, YouTube ha ido creciendo en peso y en tiempos de visionado. Si entonces era el 21.4% del tiempo destinado a contenidos, ahora es el 33,1%. Mientras la tele retrocede, YouTube sube. En las conclusiones del análisis, el dato se posiciona con una conclusión clara. La televisión es la única plataforma en "perder peso de forma significativa, que fue cogido por YouTube".

Los dos soportes - YouTube y Netflix - son quienes se están llevando a los adolescentes y quienes muestran tendencia al crecimiento. Las otras plataformas de VoD no están viendo en absoluto este crecimiento o incluso este peso en el mercado (Amazon Prime Video, por ejemplo, es solo el 3% del mercado del consumo de contenidos entre adolescentes).

Las marcas les importan

No es la única conclusión sobre cómo son los adolescentes y lo que quieren que Piper Jaffray ha alcanzado en los últimos tiempos. La compañía acaba de lanzar también su estudio anual sobre la Generación Z y en ella se pueden perfilar algunos de los elementos que permiten comprender a estos consumidores. Por ejemplo, el interés por los videojuegos, que son uno de los elementos en los que los adolescentes (hombres) gastan más. Es el 14% de su gasto, una cifra que es su máximo histórico (por ahora).

También las marcas son en general cada vez más importantes para los adolescentes. Si hace seis años estos consumidores eran menos marquistas, ahora empiezan a serlo cada vez más. El 33% señalaba que la marca era lo más importante a la hora de hacer una compra seis años atrás. Ahora, la marca importa ya para el 45% de los encuestados.

Entre sus marcas favoritas están, curiosamente, las de los 90. Todo lo que está vinculado a los 90 les gusta, lo que está muy en línea con una tendencia de mercado general. Los 90 están de moda en términos de consumo. A eso se suma su interés por las marcas de streetwear y por ciertas marcas de lujo, como Gucci y Balenciaga. Amazon es su web favorita (para el 47%, 44% en el último estudio).