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Nuestros móviles se hanconvertido en un elemento que nos mantiene atrapados y que logra quele dediquemos tiempo y más tiempo a lo que ocurre en sus pantallas.Y no hay más que ver los titulares de muchas noticias y pararse aescuchar los comentarios que hacen no pocas personas para descubrirque en cierto modo se cree que nos estamos enganchando a nuestrossmartphones. Somos adictos a la pantalla de nuestros móviles, o esoestamos creyendo cada vez más.

Como explica un experto aBusiness Insider, todo el tiempo que dedicamos a nuestrossmartphones no implica, necesariamente, que nos estemos convirtiendoen adictos a nuestros móviles. Simplemente, estamos cambiando dehábitos. El móvil es una manera de 'perder el tiempo' y lo que hacambiado ahora no es tanto que perdamos más el tiempo sino que ahoralo hacemos con el móvil y no con otras cosas. Se trata de un tiempodesplazado. Hemos reducido nuestro tiempo en otros espacios y enotros contenidos para dedicarlo a nuestros terminales móviles. "Creoque lo que está pasando es que la gente está pasando mucho tiempodel que habrían pasado en la tele a sus teléfonos", explica elmedio Jonathan Kay, chief operating officer en Apptopia. "No setrata de tiempo añadido, es tiempo desplazado de un medio a otro".

Pero que el móvil supongatiempo robado a otras cosas y no tiempo nuevo perdido no implica queel móvil no suponga cambios en el consumo de contenidos y que losresponsables de las apps más de moda no hayan hecho un trabajo muybueno a la hora de capturar la atención de los consumidores, porqueen realidad ambas cosas son también ciertas.

De entrada, el móvil estácanibalizando el tiempo que antes perdíamos con otras cosas y, paracontinuar, lo está haciendo con contenidos en los que tenemos muchomás poder. A diferencia de los medios tradicionales, como podríaser la tele, donde no tenemos más remedio que escoger entre lo queofrecen, en el móvil hemos sido nosotros quienes hemos escogido labase de los contenidos que tenemos disponibles. Esto hace que elmóvil resulte mucho más atractivo.

Pero el móvil y suscontenidos no solo resultan atractivos para el consumidor porque hayasido él quien haya sentado las bases de lo que va a encontrar en lapantalla de su móvil, sino también porque los principales jugadoresdel mercado son muy hábiles a la hora de posicionar sus contenidos yde llegar a los internautas. Las apps que tienen más éxito, como esel caso de las redes sociales, tienen múltiples artimañas paracapturar la atención del usuario y para mantenerlo atrapado. Usancolores que destacan cosas o nos hacen esperar de forma recurrenteciertas recompensas, como apuntan en el análisis de BusinessInsider en el que han analizado cómo logran mantener nuestraatención y del que se pueden aprender unas cuantas cosas para laestrategia general de marcas y empresas en dispositivos móviles.

Los trucos que siguentodas estas apps están basados en elementos psicológicos que juegancon el contenido. Los contenidos se convierten en la llave paraconectar con el internauta y para posicionarse mucho mejor a la horade llegar hasta ellos y recordarles que tienen que acceder.

El poder de lanotificación push

Es lo que ocurre conInstagram. La red social de fotografía emplea las notificacionespush (manda docenas a la semana, como recuerdan en el análisis) parahacer que el usuario entre una y otra vez. Con esto completa lospuntos adictivos que ya tiene la app de por sí (como es el hecho deque su base de actividad está en algo que es casi un hábito - comoes el caso de hacer fotos - y que tiene una recompensa inmediata, lade los filtros). La app notifica, a menos que se ajusten lascondiciones que vienen de fábrica, de prácticamente todo lo quepasa en el perfil del usuario, haciendo que este tenga muchísimasexcusas para volver a entrar e Instagram para capturar su atenciónde nuevo.

El truco de la máquinatragaperras

¿Por qué atraen lasmáquinas tragaperras y por qué se prueba la suerte una y otra vez?La clave está en que nunca se sabe cuándo va a salir el premio ysiempre esperamos que vaya a aparecer algo en algún momento. Es lamisma filosofía que emplean algunas apps, como la de Twitter. Cuandose actualiza el feed, no se sabe qué va a aparecer y mientras se vela rueda que muestra que se está cargando el nuevo contenido lasexpectativas del cerebro son las mismas que en el juego.

¿Estaráesperando una gran noticia o solo una actualización sin muchointerés? De hecho, Twitter juega con este concepto - y en este puntolo hacen también muchas otras apps sociales - haciendo que cada vezque se entre en la app haya que esperar un poco en una pantalla quemuestra su logo. No es que el móvil o el tablet vaya lento, es quela app está jugando a crear expectativas.

Explotar el FoMO

El miedo a quedarse fueray a perder cosas (el FoMO) es uno de los elementos que más se usanen internet a la hora de conectar con los consumidores y empujarles ahacer cosas. Es otro de los que emplean de forma recurrente las appsde más éxito y una de las causas que nos hacen estar mirando todoel tiempo nuestras pantallas y lo que en ellas espera. Las redessociales parecen un ejemplo claro, pero lo cierto es que el FoMO sepuede usar en todos los mercados y de todas las maneras. Una de lasque lo usa es, por ejemplo, la app de aprendizaje de lenguasDuolingo, que hace que los usuarios pierdan recompensas si no seconectan todos los días y consigue, así, generar cierta tensión ymiedo a lo que se puede perder si no se actúa.

El truco de lareciprocacidad social

O lo que es lo mismo:haces cosas porque te sientes obligado a hacerlas. Es lo que ocurreen LinkedIn, por ejemplo, cuando tras recibir una invitación temuestran una pantalla de gente que pueda que conozcas. Hacen quesientas que tienes que pagar con la misma moneda el hecho de que teacaben de invitar a unirte.

Convertir las cosas enun juego

La gamificación es una delas herramientas que permiten llegar a muchos consumidores, capturarsu atención y mantenerlos activos. Es lo que usan las apps deaprendizaje, pero también las apps de relaciones como Tinder. Comoexplican en el análisis, lo que hace que la gente siga usando Tinderes su formato, el tener que deslizar hacia un lado o hacia el otropara lograr conectar con una persona o con otra.

Parece un juego yes, en realidad, un juego, lo que hace que el usuario se acabeenganchando. Si eso se cruza con otros elementos, como el hecho deque la app también usa los trucos de las máquinas tragaperras paragenerar cierta tensión dramática, se pueden ver las cosas de unmodo mucho más claro.