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En la última edición, a la altura de diciembre aún había espacios publicitarios por vender 
Los anuncios de la Super Bowl ya están prácticamente todos vendidos y con nuevas cifras de bonanza ¿Un signo de la vuelta a la normalidad?

La Super Bowl es un evento deportivo para el mercado estadounidense. Al final, realmente, el interés por quienes compiten y quienes ganan en ese partido, el cierre de la competición de fútbol americano, se limita a ese mercado.

Sin embargo, como evento publicitario, la Super Bowl va mucho más que su mercado de interés principal. Los datos de ventas de anuncios funcionan como una guía para ver qué ocurre con el mercado - tradicionalmente, los anuncios de televisión más caros del año en todo el mundo son los que se emiten en las pausas publicitarias de la competición - y para determinar qué tendencias dominarán en la temática de los anuncios. La pausa publicitaria de la Super Bowl muestra el tipo de anuncios que se verán luego por todas partes.

Como ha ocurrido con todo, la publicidad de la Super Bowl también se ha visto afectada por la crisis del coronavirus. En 2020, fue uno de los últimos grandes eventos masivos que se celebraron antes del estallido de la crisis.

En 2021, los anuncios tendrían que haberse vendido ya por completo antes del cierre del año anterior, pero no lo habían hecho. Si en diciembre de 2019 ya estaba todo el pescado vendido para 2020 y los anuncios eran ya los más caros de la historia, en diciembre de 2020 aún quedaban demasiados segmentos por vender. En la lista final de anunciantes, brillaron, de hecho, ciertas ausencias.

Y ¿qué está ocurriendo este año? ¿Qué van a decir los anuncios de la Super Bowl de 2022 sobre el estado del mercado publicitario? Los datos ya muestran un claro optimismo.

Todo el pescado vendido

Este año, la retransmisión de la final está en manos de NBCUniversal y los datos de ventas publicitarias van bastante bien. A estas alturas del año, NBCUniversal ha vendido anuncios de 30 segundos para la pausa publicitaria por valor de 6.500 millones de dólares. El precio que están moviendo los anuncios implica, como estiman en Reuters, un crecimiento del 18% en la inversión publicitaria de las marcas frente al año pasado. Para la próxima edición, los anunciantes están pagando más dinero.

Por ahora, no todos los anuncios están vendidos, pero esta realidad es bastante diferente a la de la pasada edición. Si entonces a diciembre el titular era que CBS, la televisión que tenía los derechos, no estaba logrando vender los espacios publicitarios, ahora es más bien que se han bloqueado. NBC ha guardado unas "pocas unidades de anuncios" y las está bloqueando a propósito, según han explicado desde el propio gigante de los medios en una conferencia con inversores.

Los Juegos Olímpicos de invierno también se celebrarán por esas fechas y también son otro medidor del estado de las cosas en publicidad. En este caso también, el gigante estadounidense ha vendido prácticamente todo el espacio publicitario asociado.

Los datos invitan, por tanto, a un cierto optimismo y a una cierta recuperación post crisis. Si hace unos meses las compañías estaban adoptando estrategias de seguridad tan exigentes que ni siquiera los grandes eventos las llevaban a invertir, ahora parecen volver a lo que era habitual.