Por Redacción - 24 Julio 2026
La transformación de las costumbres de consumo exige respuestas ingeniosas por parte de las grandes marcas de restauración, que buscan acercarse a los ciudadanos en sus trayectos cotidianos. En este escenario, el grupo Alsea ha dado un paso firme en el mercado nacional con la introducción del modelo Horno 24/7 de Domino’s Pizza. Esta iniciativa no es una simple máquina expendedora automática de comida precocinada, sino que representa una prolongación directa del restaurante tradicional que se adapta a los nuevos tiempos. El propósito principal es descentralizar las cocinas y asegurar que la distancia o la hora del día dejen de ser un obstáculo para quienes desean disfrutar de una comida recién hecha. Con este despliegue, la marca consolida su presencia en la Comunidad de Madrid y planta la semilla de una forma diferente de entender la distribución alimentaria en las ciudades.
Este proyecto se estructura como una red complementaria que multiplica los puntos de contacto con el público sin perder la identidad del producto original. Al integrar estos sistemas automáticos en lugares estratégicos, la marca consigue llegar a rincones donde la restauración convencional no tiene cabida por espacio o por horarios. La flexibilidad y la rapidez guían esta iniciativa, diseñada para responder a una sociedad activa que ya no entiende de horarios fijos para comer y que busca una buena calidad en cada compra. De este modo, la compañía se sitúa al frente de la innovación tecnológica en la hostelería española, demostrando que la automatización puede convivir en perfecta armonía con la preparación culinaria artesanal y de cercanía.
De la cocina de proximidad al plato en tres minutos
El secreto del éxito de este formato está en que no se reduce el estándar de calidad que caracteriza a los establecimientos tradicionales. Las pizzas que se ofrecen a través de estas nuevas máquinas se preparan a diario en un obrador cercano, utilizando ingredientes totalmente frescos y siguiendo de manera estricta las recetas originales que han dado fama a la marca. Toda la cadena de elaboración y el transporte posterior funcionan bajo controles muy estrictos, lo que garantiza que cada unidad cumple con las normas de seguridad alimentaria antes de llegar a las manos del cliente.
Una vez que el usuario elige su pizza en la pantalla, el mecanismo interno de la máquina activa un proceso de cocción rápida que dura menos de tres minutos. Durante este tiempo tan breve, el sistema eleva la temperatura por encima de los ochenta grados, logrando que la masa quede crujiente y que los ingredientes se fundan a la perfección. La oferta inicial se ha configurado seleccionando las variedades más pedidas por el público español, incluyendo opciones muy conocidas como la pizza de cuatro quesos, la llamada Pecado Carnal, la alternativa clásica de jamón y queso, y la popular barbacoa. El resultado final permite al ciudadano obtener un producto con la misma frescura, aroma y sabor que recibiría en la mesa de un restaurante o en su propio domicilio a través del reparto habitual.
Flexibilidad horaria y alianzas estratégicas para el consumidor actual
La disponibilidad ininterrumpida durante las veinticuatro horas del día cambia por completo la relación entre el establecimiento y el cliente, eliminando las barreras de los horarios comerciales de siempre. Para potenciar aún más esta accesibilidad, la marca ha unido este servicio con la plataforma de reparto a domicilio Uber Eats. Esta alianza hace posible que los pedidos no solo se realicen en persona en la propia estación de servicio, sino que también puedan enviarse a las casas de los alrededores durante la noche y la madrugada. Estos momentos son justo cuando las cocinas de los locales físicos están cerradas, por lo que se atiende una necesidad real de los trabajadores nocturnos, estudiantes o personas con horarios diferentes que hasta ahora no encontraban opciones de comida caliente a esas horas.
El director general de la marca en España, Jesús Navarro, destaca que con esta innovación consiguen llevar el producto a lugares y momentos del día a los que antes era imposible llegar. El directivo recalca que el objetivo prioritario es ofrecer soluciones que se adapten con total naturalidad al ritmo de vida de la gente, manteniendo intacta la promesa de frescura y rapidez en cada compra. La implantación inicial se ha realizado en dos puntos estratégicos de la región madrileña, concretamente en la estación de servicio de la compañía Moeve situada en la avenida de los Poblados del distrito de Carabanchel, y en las instalaciones de Ballenoil en el municipio de Pozuelo de Alarcón.
El respaldo de un gigante global de la hostelería
Esta apuesta tecnológica en el mercado español cuenta con el apoyo y la experiencia de Alsea, el operador de restauración de referencia en Europa y América Latina. Con una trayectoria muy sólida y una red que supera los cuatro mil setecientos establecimientos en once países, el grupo gestiona marcas de gran prestigio internacional. La llegada de este formato automático en España complementa su red de locales propios y franquiciados, abriendo el modelo de negocio tradicional hacia opciones más versátiles que encajan mejor con los cambios actuales en el consumo de la sociedad.
La marca nacida en Michigan en el año 1960, acumula más de 2 décadas de expansión por todo el mundo que la han llevado a superar las veintiuna mil setecientas tiendas en unos noventa países. Esta historia tan larga aporta los cimientos necesarios para que proyectos nuevos como el Horno 24/7 cuenten con un funcionamiento impecable. Al combinar la veteranía de una firma global con la agilidad de la distribución local, la compañía confirma su compromiso con el desarrollo y la modernización del sector de la comida rápida en España, abriendo una ventana hacia el futuro del autoservicio de calidad.
















